El artista ceutí Ginés Serrán-Pagán fue premio Pergamino este 2026, un galardón lo concede la Asociación de Amigos del Museo de Anclas Philippe Cousteau con el fin de reconocer sus más de 60 años de trayectoria artística y dedicación a la escultura. Hoy en día, y gracias a este reconocimiento, el escultor permanece muy ligado a Asturias, esperando que con el tiempo la escultura «Calypso» que realizó tiempo atrás se coloque por fin en territorio asturiano
«Fue una sorpresa, porque no me lo esperaba. Además, fue toda una apuesta para poder venir y descubrir Asturias, que no lo conocía», agrega Serrán-Pagán recordando aquella llamada que le comunicaba que el jurado había reconocido su trabajo y esfuerzo. Asimismo, destaca lo especial que es la comunidad para él: «Es una joya que tenéis aquí en España, es bellísimo todo el Principado, lo que son los pueblos pequeñitos del litoral cubiertos de verde, las playas y la gente muy agradable; la verdad que me he sentido como en casa».
Por otra parte, hablar de Asturias siempre le recordará a su querido amigo Severo Ochoa, con quien compartió momentos durante su estancia en Nueva York: «Con 21 años, que me fui a estudiar allí la carrera, y conocí a un asturiano, el doctor Severo Ochoa. Allí éramos muy pocos españoles, por lo que me hice muy amigo de él, porque era encantador y pasábamos mucho tiempo conversando». Además, recuerda una de las promesas que le hizo a aquel joven Ochoa: «Algún día tengo que ir a tu tierra y descubrirla».
Esa promesa se quedó en aquella profunda conversación que los jóvenes se hicieron en las aulas de la universidad estadounidense. Con el paso del tiempo, cada uno tomó rumbos diferentes, pero lo que Serán-Pagán no sabía era que años más tarde una asociación asturiana reconocería sus años entre cinceles y martillos.
«Calypso es una figura de la mitología que alude Homero en la Odisea cuando habla del retorno a su isla, cuando finaliza la batalla de Troya y una tempestad lo arrastra al fin del mundo, según los estudiosos de la historia clásica, y coincide que es la península de Ceuta», relata Serrán-Pagán, sobre el origen de su escultura de cinco metros que creó en honor al premio. Asimismo, añade que Calipso es también el nombre de la nave que utiliza Jacques Cousteau, el padre de Félix Cousteau, que tiene un busto en el Museo de Anclas de Salinas. «Entonces Calipso se hizo en la familia Cousteau muy conocida como figura mitológica porque también llevaba el nombre de esta nave que se usaba para profundizar e investigar en los océanos», subrayó para poner en relación el mar con la escultura «Calypso» y la familia Cousteau.
El propio escultor anima a los patrocinadores a «pagar los gastos de reproducción, fundición y transporte, para que se haga realidad este sueño que tienen en la Asociación de los Amigos del Museo de Anclas». Serrán confía en que la escultura de Calypso de cinco metros de altura hecha en bronce consiga algún día llegar al Museo de Anclas de Salinas y cumplir también el objetivo del Ayuntamiento de Castrillón de incluir una escultura más a su colección.
Asimismo, el propio artista espera que con su arte las personas sientan «esa secuencia que hay entre la historia y la actualidad, que es una llamada a que estamos unidos por lazos del tiempo e históricos. No podemos abandonar, ni olvidarnos de que somos parte de una historia con diferentes episodios y capítulos y, sin duda, una referencia al pasado que es una oportunidad para crear un futuro mejor».
Por otro lado, el propio Serrán no dudó en recordar su tierra, Ceuta, y poner el foco en el problema que estos días está acarreando. «Esperemos que esta situación se solucione, la resistencia que está haciendo el pueblo de Ceuta es increíble», agrega el artista, quien hace un llamamiento a la Fundación Princesa de Asturias pidiendo que se tenga en cuenta al pueblo ceutí en futuras ediciones sus galardones: «Sugeriría que el próximo premio se le concediera el año que viene a todo el pueblo de Ceuta, por ese afán de unión que tienen al no rendirse y resistir».
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