El ciclismo aragonés vuelve a tener una representación de lujo en el pelotón internacional. La Vuelta a España contará en sus filas con tres corredores de la tierra que afrontan la ronda con ambiciones distintas pero con la misma ilusión de dejar huella: los veteranos Jorge Arcas y Sergio Samitier, junto al joven Pablo Castrillo.

Para Jorge Arcas (Movistar Team), esta será su séptima participación en La Vuelta. El serrablés asume con naturalidad el rol de veterano en la estructura telefónica, tras más de una década en el equipo. «Al final ya soy un veterano, llevo once temporadas aquí. Hace falta en los equipos esa figura dentro del pelotón para saber estar y aportar tranquilidad», explica Arcas, quien llega en un gran estado de forma tras una preparación minuciosa.

Además, el oscense compartirá galones y autobús con su paisano Pablo Castrillo: «Es algo importante para los dos. Entrenamos juntos, pasamos muchos días juntos y poder vivir el día a día en una gran carrera con alguien tan cercano es fundamental». Pese a los años en la élite, Arcas asegura mantener la motivación intacta: «El gusanillo no se quita, pero la veteranía va haciendo mella y hace que estés más tranquilo».

Por su parte, Sergio Samitier afronta la carrera vistiendo los colores del Cofidis tras su paso por Movistar, un cambio que le ha otorgado un plus de libertad táctica. «Es otra manera de correr. Aquí puedo elegir un calendario que me gusta y correr con más libertad. Si quiero ir a la fuga el quinto día, voy a tener la oportunidad», señala el barbastrense. «Hay cosas que en Movistar están mejor, otras cosas que en Cofidis están mejor… Es buscar el balance e ir al final a donde te quieran», explica.

Samitier avisa de la dureza exigente que aguarda este año: «Normalmente las grandes vueltas tienen entre 50.000 y 54.000 metros de desnivel acumulado, pero esta Vuelta ronda los 58.000. Va a ser muy dura, y a eso hay que sumarle el calor del sur y los largos desplazamientos en autobús». Su gran objetivo será cazar una buena escapada: «Al final viene Pogacar, viene Roglic, viene gente muy fuerte y solo hay 21 etapas. Así que habrá que buscar esas fugas que puedan llegar a meta y el resto de etapas si no coges la fuga, guardar fuerzas para el día siguiente».

La etapa en casa

Aunque el trazado de este año apenas rozará territorio aragonés con el final en el alto de Javalambre (Teruel), tanto Arcas como Samitier coinciden en que siempre es especial sentir el aliento de casa. «Es una etapa que hace ilusión intentar entrar en la fuga, pero siendo conscientes de que nunca sabes qué puede pasar», admite el barbastrense. «Cuando tienes a tu gente cerca siempre es un motivo de orgullo y motivación extra», apunta el serrablés, quien promete «dar el máximo para que la afición aragonesa disfrute y, si se puede, pelear por una victoria de etapa».

«Es una etapa que hace ilusión intentar entrar en la fuga», subraya Samitier sobre la jornada por Teruel

Preguntados por si el ciclismo aragonés está viviendo uno de sus mejores momentos, hay variedad de opiniones. Samitier recuerda tiempos mejores: «Siempre se dice eso del momento dulce, pero no sé. Antiguamente en la era de Escartín, había muchísimos más profesionales, estaba Cañada y un montón de corredores más», aunque reconoce que ahora hay menos equipos en la élite y que al final «estar tres altoaragoneses disputando La Vuelta a España no se ve todos los años, está claro». Mientras que Arcas pone en valor todo lo conseguido: «Estamos disfrutando de un momento bastante dulce. Creo que cuando no estemos se podrá ver lo que hemos hecho, que creo que ha sido algo importante: poder estar corriendo los tres en el circuito profesional, que al final es muy complicado. Se está viviendo un punto importante dentro del ciclismo aragonés«, concluye el ciclista de Movistar.

Pablo Castrillo, por su parte, afronta La Vuelta “con muchas ganas” y con la confianza reforzada después del buen Tour realizado. El aragonés reconoce que esas sensaciones “te dan mucha confianza” y llega a una carrera de la que guarda “bonitos recuerdos” con un objetivo claro: “intentar conseguir alguna etapa”. Tiene varias jornadas señaladas, aunque admite que será fundamental escoger bien los esfuerzos porque “gastas mucho” intentando estar en diferentes fugas. “Habrá que decidir bien” y ver “dónde apuntar el tiro”, explica. Castrillo lamenta también que esta edición apenas transite por Aragón o por el norte, aunque destaca que la presencia de tres corredores aragoneses en La Vuelta “es algo muy bueno” y “de sentir orgullo”.

“Habrá que decidir bien y ver dónde apuntar el tiro”, expone Castrillo sobre las fugas

Uno de los grandes alicientes para Castrillo será compartir carrera con Jorge Arcas. “Para mí, correr al lado de Jorge es lo mejor que hay”, asegura sobre un compañero al que considera “como un hermano”. Ambos entrenan habitualmente juntos y Castrillo destaca que Arcas “me da mucha tranquilidad”, además de numerosos consejos, hasta el punto de definirlo como “un pilar fundamental”. Su presencia, añade, “seguro que me va a dar un plus en esta Vuelta a España”.