La Vuelta a España 2026 empieza este sábado en Mónaco, pero Castellón ya aparece en el horizonte de los grandes favoritos. Solo cinco días después del banderazo de salida, la provincia será escenario de una de las jornadas que pueden comenzar a dibujar diferencias importantes en la clasificación general.
El jueves 27 de agosto, la sexta etapa llevará al pelotón desde Alcossebre hasta Castelló a través de 177,4 kilómetros de un recorrido sinuoso, con cuatro puertos puntuables y una novedad llamada a convertirse en una de las imágenes de esta 81ª edición: el tramo de tierra en la subida al Bartolo.
No habrá descanso. Al día siguiente, viernes 28, la carrera volverá a partir desde territorio castellonense, con 149,8 kilómetros entre la Vall d’Alba y Aramón Valdelinares y final en alto. Dos jornadas consecutivas que colocarán a la provincia en el centro de La Vuelta.
Mónaco da el banderazo de salida
Antes llegará el espectáculo del Principado. La ronda española arrancará con una contrarreloj individual de 9,4 kilómetros por Mónaco, primer examen para los candidatos al maillot rojo.
Será el punto de partida de una edición formada por 21 etapas y 3.275 kilómetros, desde este sábado 22 de agosto hasta el domingo 13 de septiembre. El pelotón atravesará Mónaco, Francia, Andorra y España antes de que Granada sustituya a Madrid como escenario del desenlace.
Y la montaña no tardará en aparecer. Tras Font Romeu y la explosiva jornada andorrana, los corredores entrarán en España y pondrán rumbo hacia una Castellón que puede funcionar como uno de los primeros grandes filtros de La Vuelta.
La etapa de Castellón que puede romper la carrera
La etapa del jueves reúne casi todos los ingredientes para provocar problemas: desnivel, carreteras sinuosas, colocación, cuatro puertos y tierra en el momento decisivo.
La jornada Alcossebre-Castelló acumulará alrededor de 3.000 metros de desnivel y prácticamente no ofrecerá respiro.
Los cuatro puertos de la etapa
1. La Serratella (2ª categoría)
14 kilómetros al 3,8%.
2. Coll de la Bandereta (3ª categoría)
4,6 kilómetros al 6,7%.
3. Desert de les Palmes (2ª categoría)
7,6 kilómetros al 4,9%.
4. El Bartolo (1ª categoría)
9,4 kilómetros al 7,1%.
Los dos primeros ascensos deberían servir para desgastar al pelotón y dar forma a la escapada. El verdadero peligro estará concentrado en los kilómetros finales.
El Bartolo y el ‘sterrato’: la gran trampa
Después del primer paso por el Desert de les Palmes, los corredores volverán a afrontar la subida, pero esta vez tomarán un desvío para dirigirse hacia el Bartolo.
Ahí espera el gran elemento diferencial.
La Vuelta introducirá aproximadamente 3,5 kilómetros de camino de tierra o sterrato en la zona decisiva de la ascensión. Polvo, piedras, posibles pinchazos y una pelea feroz por entrar bien colocado pueden convertir ese pequeño tramo en un auténtico campo de batalla.
No solo importarán las piernas. Un problema mecánico, una mala posición o unos segundos de duda pueden tener consecuencias importantes para cualquier aspirante a ganar La Vuelta.
El Bartolo será además puerto de primera categoría, con 9,4 kilómetros al 7,1%, por lo que habrá terreno suficiente para que los favoritos se muevan si alguien muestra debilidad.
La propia organización señala el tramo de tierra como el gran atractivo de la etapa antes de afrontar la rápida bajada hacia Castelló.
Un escenario perfecto para Pogacar y compañía
Y candidatos para buscar espectáculo no faltan. Tadej Pogacar regresa a La Vuelta siete años después de aquella edición de 2019 en la que, con solo 20 años, sorprendió al mundo al terminar tercero. Ahora vuelve en una dimensión completamente diferente: ganador de cinco Tours de Francia y un Giro de Italia, el esloveno persigue la única gran vuelta que todavía falta en su palmarés.
La nómina de adversarios incluye a Primoz Roglic, cuatro veces vencedor de La Vuelta, además de corredores como Richard Carapaz, Enric Mas, Carlos Rodríguez, Felix Gall u Oscar Onley.
En una carrera de tres semanas, difícilmente alguien ganará La Vuelta en Castellón. Pero sí puede empezar a perderla.
Ese será precisamente el peligro del jueves.

El Desert de les Palmes, territorio ciclista. / Toni Losas. / MED
Y al día siguiente, más montaña desde la Vall d’Alba
Quien salga tocado de Castelló dispondrá de pocas horas para recuperarse.
La séptima etapa, el viernes 28 de agosto, comenzará en la Vall d’Alba y terminará en Aramón Valdelinares, después de 149,8 kilómetros catalogados directamente como jornada de montaña.
Será el segundo día consecutivo con la provincia como protagonista y otra ocasión para que los escaladores prueben las fuerzas de sus rivales.
Las fechas de Castellón en La Vuelta
Jueves 27 de agosto
🚴 Etapa 6: Alcossebre-Castelló
📏 177,4 kilómetros
⛰️ Media montaña
🔥 Cuatro puertos puntuables
🪨 3,5 kilómetros de sterrato en la zona del Bartolo
Viernes 28 de agosto
🚴 Etapa 7: la Vall d’Alba-Aramón Valdelinares
📏 149,8 kilómetros
⛰️ Etapa de montaña y final en alto
Castellón, uno de los primeros jueces de La Vuelta 2026
La carrera no terminará hasta el 13 de septiembre en Granada y todavía quedarán por delante algunos de los grandes colosos de esta edición. Pero el recorrido ha colocado muy pronto una trampa de enorme potencial.
Castellón tendrá dos días de Vuelta y el primero puede dejar mucha más huella de la esperada.
El jueves 27, cuando el pelotón abandone el asfalto y las ruedas comiencen a levantar polvo camino del Bartolo, los favoritos deberán estar delante.
Porque antes de decidirse La Vuelta, Castellón tendrá la oportunidad de ponerla patas arriba.
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