F.D.R.
La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) ha solicitado al Defensor del Pueblo que intervenga ante la situación sanitaria de Ceuta y valore el desplazamiento de una delegación a la ciudad para conocer directamente la realidad asistencial. La organización pide que una institución independiente contraste con datos objetivos las diferentes versiones sobre la presión que soportan los servicios sanitarios ceutíes.
La petición llega después de que el Ministerio de Sanidad haya rechazado la existencia de un colapso asistencial, mientras profesionales y organizaciones sanitarias sobre el terreno advierten de una situación de «extraordinaria tensión» y de un incremento muy significativo de la demanda. Ante esta discrepancia, CESM considera que debe ser una institución independiente la que compruebe los hechos y evalúe la situación.
CESM pide analizar la actividad asistencial, los recursos disponibles y el impacto de la presión sobre la atención a los residentes de Ceuta
En concreto, CESM solicita al Defensor del Pueblo que recabe información sobre el impacto del incremento de población atendida en atención primaria, hospitales y servicios de urgencias. También reclama evaluar la suficiencia de los recursos humanos y materiales, las condiciones de trabajo de los profesionales y las consecuencias de la presión asistencial sobre la atención a la población residente.
La confederación también plantea analizar los medios extraordinarios aportados por la Administración General del Estado a través del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa). Además, pide revisar la coordinación entre las administraciones implicadas y la existencia de protocolos que permitan garantizar la salud pública, los derechos de los pacientes y la seguridad de los profesionales.
CESM propone asimismo que el Defensor del Pueblo mantenga reuniones con responsables de Ingesa, autoridades sanitarias de Ceuta y representantes de los profesionales y organizaciones que trabajan sobre el terreno. Entre los indicadores que pide analizar figuran la actividad asistencial, las urgencias, la hospitalización, la atención primaria, los recursos humanos, los tiempos de espera y las derivaciones.
Medidas «urgentes y excepcionales»
A esta petición se suma la reclamación del Colegio de Médicos de Melilla, cuyo presidente, el Dr. Justo Sancho-Miñano, ha pedido al Ministerio de Sanidad y a Ingesa que adopten medidas «urgentes y excepcionales» ante la situación de Ceuta. A su juicio, la respuesta asistencial no puede seguir descansando sobre el sobreesfuerzo de los profesionales sanitarios.
«No basta con ofrecer datos o construir un relato sobre la situación cuando la realidad asistencial que viven los profesionales cada día demuestra la gravedad del problema», ha señalado el Dr. Sancho-Miñano.
El Colegio de Médicos de Melilla sostiene que, durante las últimas semanas, el sistema sanitario ceutí ha tenido que atender a miles de personas. Esta carga extraordinaria, añade, se suma a las necesidades asistenciales habituales y «vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad estructural de Ceuta y Melilla ante situaciones de elevada demanda».
La corporación ha reiterado además su apoyo a los médicos y al conjunto de profesionales sanitarios de Ceuta ante una situación que considera «especialmente preocupante» desde el punto de vista de la salud pública.
«Han pasado ya varias semanas desde los graves acontecimientos ocurridos en Ceuta a finales de julio y, desde el Colegio de Médicos de Melilla, queremos reiterar ante todo nuestro apoyo a los compañeros médicos y al resto de profesionales sanitarios, enfermeros, auxiliares, celadores y demás trabajadores, que están realizando un sobreesfuerzo descomunal para evitar que la situación sea todavía peor», ha manifestado el Dr. Sancho-Miñano.
El Colegio de Médicos de Melilla reclama refuerzos de personal, medios asistenciales y recursos de salud pública
Según la organización colegial, a la «enorme presión» que soportan los servicios sanitarios ceutíes se suma la aparición de patologías que requieren diagnóstico, tratamiento y, en determinados casos, aislamiento y seguimiento. El Colegio señala que se han comunicado casos de gastroenteritis aguda, sarna, impétigo y tuberculosis, además de infecciones respiratorias y complicaciones de heridas inicialmente leves.
Para el Dr. Sancho-Miñano, esta evolución demuestra que la situación no puede abordarse únicamente mediante un esfuerzo extraordinario de las plantillas. «Atender todo lo que se está atendiendo, al borde del colapso, no puede descansar sobre el sobreesfuerzo de los profesionales», ha recalcado.
Por este motivo, el Colegio reclama refuerzos inmediatos de personal, medios asistenciales y recursos de salud pública, además de una respuesta coordinada y proporcionada a la situación.
Por su parte, CESM advierte de que los profesionales sanitarios «no pueden convertirse en el último recurso para absorber cualquier emergencia» mediante una sobrecarga de trabajo. La confederación defiende que la mejor respuesta pasa por acudir a los datos, escuchar a los profesionales y comprobar directamente la realidad asistencial, sin convertir la situación en una batalla política.
«Los profesionales están respondiendo, como siempre, pero su compromiso tiene un límite. Ahora corresponde a quienes tienen la responsabilidad de gestionar y garantizar la asistencia sanitaria poner los medios necesarios», concluye el Dr. Sancho-Miñano.