La WNBA y la nueva liga de Project B alejaron del Valencia Basket a dos jugadoras como Awa Fam y Leo Fiebich a final de la pasada temporada, pero el crecimiento de la liga estadounidense parece no tener límite y ha multiplicado los problemas del primer equipo femenino taronja en el inicio de la temporada, ya que hasta cuatro jugadoras se incorporarán más tarde de lo previsto al estar disputando la mejor liga del mundo.
A la ausencia segura de Raquel Carrera en la primera parte de la temporada se le han sumado las de Alicia Flórez y Marta Suárez tras lograr contratos hasta final de temporada y, más recientemente, la de Elizabeth Balogun, una de las nuevas incorporaciones, que viaja también a Estados Unidos al firmar un contrato de desarrollo con las New York Liberty, donde coincidirá con la propia Carrera.
Javi Torralba no podrá contar con ninguna de ellas en el inicio de la pretemporada aunque sí espera hacerlo con Balogun tras el Mundial, ya que después del mismo, no debería volver en principio a Estados Unidos y podría estar disponible para la Supercopa LF Endesa y el primer partido de Liga.

Alicia Flórez, tras su gran debut con Washington Mystics / Washington Mystics
Más complicada es la situación con el resto, ya que la liga regular estadounidense termina el 24 de septiembre y la Supercopa LF Endesa está prevista para el 26 y 27 del mismo mes en Torrejón de Ardoz. La LF Endesa, además, arrancará apenas unos días después, el 3 de octubre en Mallorca.
En el caso de las taronja, además, se da la circunstancia de que dos de ellas tienen serias opciones de clasificarse para los playoff de la WNBA, ya que a falta de poco más de un mes para el final de la liga regular, se clasifican los ocho mejores equipos y entre ellos están ahora mismo el Washington Mystics de Alicia Flórez (6º) y el New York Liberty de Raquel Carrera, ya sin Elizabeth Balogun (7º) para el playoff en principio. Más difícil lo tiene Marta Suárez con Phoenix Mercury, ya que de momento van undécimas a falta de ocho partidos por disputar. Ella sería, por tanto, la primera en llegar a València de entre las taronja que disputan la WNBA en caso de no jugar el playoff, ya que además volvería con menos carga de partidos al no haber entrado en la lista de España para el Mundial. Su presencia en la Supercopa está descartada, pero podría llegar al debut liguero.

Marta Suárez en un partido con las Mercury / SD
El Mundial, otro escollo
Aunque la propia WNBA ha adaptado su calendario con un parón de varias semanas para que las internacionales puedan jugar el Mundial con sus respectivas selecciones, lo cierto es que ello no ayuda tampoco a suavizar el problema del Valencia Basket, ya que las taronja de la WNBA deberán volver a seguir jugando a Estados Unidos tras el Mundial y el resto de internacionales del Valencia Basket solo podrán incorporarse al trabajo de pretemporada en el tramo final, como ocurriría con Elena Buenavida, Helena Pueyo y María Araújo si acaban disputando todas el Mundial.
Problema multiplicado por cuatro
Aunque la incompatibilidad del calendario de la WNBA ya la ha sufrido el Valencia Basket en anteriores temporadas, sobre todo con una Leo Fiebich que solía llegar semanas o meses después del inicio de la temporada al estar jugando con las Liberty, lo cierto es que nunca antes se habían encontrado con cuatro jugadoras no disponibles por estar jugando en Estados Unidos. Los fichajes de alguna temporera eran habituales para suplirla en el inicio de la temporada y aunque en esta ocasión también se han reforzado con Alisia Jenkins con un contrato hasta principios de noviembre, la plantilla no estará completa en los primeros partidos y más si encadenan Mundial, WNBA y algunas semanas de vacaciones antes de incorporarse al grupo. Por suerte, la Euroleague Women no empieza hasta el 14 de octubre.

Elizabeth Balogun, fija en la selección de Nigeria. / FIBA