Del lujoso Casino de Monte-Carlo, elegancia Belle Époque entre mármoles, frescos y cariátides de salón en el centro neurálgico de Mónaco, a las empinadas … rampas de Sierra Nevada, donde el oxígeno se agota, las piernas arden y el sol cae imponente frente a la monstruosa vista del Mulhacén. Tres semanas, 21 etapas y cuatro países. De Mónaco a Francia, Andorra y, claro, España. La Vuelta 2026 regresa con su 81ª edición, una de las más duras que se recuerde en la historia reciente de la carrera: 3.295 kilómetros y 58.156 metros de desnivel positivo acumulado.

Esta tarde, cuando la Vuelta a España 2026 levante el telón frente a un escenario de película, allí estará el pleguero José Luis Faura como único protagonista regional en la superproducción española. Instalado en la ciudad-estado de la costa mediterránea desde este martes, el ciclista de 25 años atiende a LA VERDAD en el mediodía del jueves, vía telefónica desde Mónaco tras una mañana de sesión fotográfica, vídeos verticales y un breve rodar por la empinada orografía francesa. «Ha sido un día bastante… ajetreado», asegura el único representante del pelotón regional, un ciclista que acaba de vencer una crono particular contra su propio cuerpo.

José Luis Faura, el jueves frente al Casino de Monte-Carlo, durante la presentación de La Vuelta.

José Luis Faura, el jueves frente al Casino de Monte-Carlo, durante la presentación de La Vuelta.

(Oriol Batista / BH Bikes)

«Conforme me toqué supe que tenía la clavícula rota. Lo primero que pensé es que se había jodido todo y que no iba a poder correr en La Vuelta», narra desde la habitación de hotel. Si mira por la ventana, diluvia, pero cualquier vista sería preciosa. «Fue una caída tonta. Estaba bajando por Sierra Espuña, que he hecho esa bajada cientos de veces y, cuando me di cuenta, estaba en el suelo», asegura con incomprensión. La fractura limpia en el hueso y el excelente trabajo del cirujano pusieron el molde, y una dedicación casi exclusiva a una meta marcada en rojo hizo el resto para que apenas 46 días después pueda estar presente en la crono del ‘grand départ’ monegasco.

El escalador portará el dorsal 196 desde el ‘grand départ’ monegasco, una crono interurbana donde saldrá a las 18.38 horas de esta tarde

«Siempre es ilusionante y, a la vez, siempre da un poco de respeto porque no deja de ser lo máximo a lo que puedes aspirar», reflexiona este graduado en Ingeniería Química que se verá obligado a encontrar su estado de forma óptimo en competición, de ciudad en ciudad con una caravana ciclista que lleva más de un mes sin catar. «Estoy cerca de mi mejor nivel, y confío en que la segunda y la tercera semana se vea el cien por cien». El reto ya no asusta: José Luis Faura se ha instalado en el pelotón profesional por derecho propio.

En su mejor momento

Nacido en Pliego hace 25 veranos, el escalador vivió una primavera ciclista tardía. La desaparición del Electro Híper Europa en 2023 cortó su progresión de golpe, pero Faura decidió agotar el ámbito de lo posible, apostar por sí mismo y, desde entonces, no ha dejado de quemar etapas. «Físicamente y a nivel de experiencia me encuentro más completo que nunca», explica ante la pregunta sobre su 13º puesto en el Tour de Turquía, su mejor resultado en un 2026 de consolidación dentro de la categoría UCI ProTeam, donde continuará más allá de este año gracias a la confianza depositada por el Burgos Burpellet BH. Aunque si hablamos de experiencia, no existe otra como una primera vez en una gran vuelta marcada por la supervivencia.

Faura, durante la Clàssica Terres Ebre.

Faura, durante la Clàssica Terres Ebre.

(Rafa Gómez / Sprint Cycling)

Una gastroenteritis vírica se extendió por el Burgos BH durante La Vuelta 2025 y dejó fuera de carrera a cuatro de sus ocho integrantes. «Fue complicado por las bajas. Ver cómo cada día desaparecía algún compañero y no sabías si a ti te podía pasar… No sabías si era fatiga o los primeros síntomas», razona Faura, uno de los supervivientes junto a Mario Aparicio, Sergio Chumil y Hugo de la Calle, obligado a aprender sobre la marcha a gestionar tres semanas de competición con medio equipo fuera de carrera. La última semana pudo disfrutar de su perfil escalador, con un 22º puesto en El Morredero y un 36º en la durísima jornada de la Bola del Mundo en su primer año como profesional.

De vuelta a casa

Un año después, José Luis Faura regresa a un escenario especial. Este curso, La Vuelta llamada a encumbrar a Tadej Pogacar con la triple corona en su particular crono contra la historia, regresará a la Región de Murcia por primera vez desde 2023. «Es una gran ilusión, como lo que siempre soñaba de niño: salir a la puerta de casa y ver La Vuelta pasar por mi pueblo», proyecta.

«Falta apoyo, tanto de las instituciones como de ciertas empresas que no se quieren mojar y tienen que aportar su grano»

El miércoles 2 de septiembre, en la undécima etapa, el ciclista pleguero de 25 años tendrá la oportunidad de pedalear 151 kilómetros entre Cartagena y Lorca. Un día señalado en el calendario para intentar entrar en el corte de una posible fuga, aunque el trazado invita a la volata: «Hace ilusión. También tengo marcadas la etapa de Calar Alto y Elche de la Sierra, pero siendo el único corredor murciano te aporta ese punto extra de motivación», explica Faura, un ciclista joven pero con un discurso formado.

El conflicto regional

«Más que orgullo, me genera un poco de pena ver cómo la Región, con toda la historia que tiene de grandes campeones y con toda la afición que hay, no tenga más apoyo», expresa sin rodeos. «Falta apoyo, tanto de las instituciones como de ciertas empresas que se quieran mojar y aporten su grano de arena. Gente que quiera involucrarse en un deporte que tiene muchas horas de pantalla en el pico máximo, que puede ser rentable»

Los días de miel y rosas, con Luisle, Rojas y, sobre todo, el inigualable Alejandro Valverde, terminaron; pero Faura mira más allá, donde la cuestión se vuelve incómoda: «Si no se fomenta y se desarrolla desde abajo, pues si antes había cinco, después cuatro y este año uno, lo más probable es que en unos años no quede ninguno», advierte un corredor cuya carrera se vio atravesada por la desaparición del Electro Híper Europa de la noche a la mañana.

Pero insistió, obcecado pedalada a pedalada, un puerto tras otro, como después de romperse la clavícula a 46 días de la gran fecha. «Me dio un poco de bajón, pero hay que tomarse las cosas con filosofía. No estaba como puede estar otra gente… como mi padre, que trabaja al sol en la obra todos los días, de ocho a seis de la tarde. No me puedo quejar por estar recuperándome de una lesión». Tan simple que asusta, tan básico como esa foto que su primera Vuelta a España le negó, la que una fractura de clavícula no podía emborronar, con la que sueña desde la habitación de hotel, mientras diluvia y proyecta: «Entre los altercados y las bajas, no se pudo dar. La imagen que le pediría a esta Vuelta sería una de todo el equipo con todo el ‘staff’ en Granada», concluye el ciclista José Luis Faura.