Marruecos no se detiene. Su ministro de Justicia, Abdellatif Ouahbi, ha reafirmado este viernes que las ciudades españolas de Ceuta y Melilla constituyen un «derecho histórico y geográfico» del país alauí. Durante una entrevista concedida a la cadena pública 2M, el alto cargo del Gobierno de Rabat ha reclamado la apertura de un cauce formal de negociación con el Ejecutivo español, con el objetivo de lograr el «retorno al seno de la patria» de ambas. Un asunto sobre el que, en palabras del propio titular de Justicia, Marruecos no piensa «guardar silencio».
Para dar forma a esta pretensión, Ouahbi ha abogado por crear de manera inminente una «comisión de diálogo» bilateral. La propuesta resucita viejos fantasmas: evoca directamente la célebre «célula de reflexión» que el difunto rey Hasán II intentó imponer a Madrid en su momento y que la diplomacia española ha esquivado metódicamente desde la independencia del país en 1956.
«La cuestión de Ceuta y Melilla seguirá siendo un tema de diálogo entre nosotros y España», ha aseverado Ouahbi, apremiando a encontrar una «solución definitiva» que altere el statu quo actual en la frontera sur. Aunque la comparecencia televisiva tenía como eje central la entrada en vigor de la nueva ley de la abogacía marroquí, el discurso viró rápidamente hacia el contencioso territorial y la agenda migratoria.
No es la primera vez que el ministro, de la máxima confianza del rey Mohamed VI, tensa la relación diplomática con España por este tema. A mediados de mes, Ouahbi interrumpió sus vacaciones para realizar declaraciones en varios medios de comunicación extranjeros, a los que aseguró que las ciudades de Ceuta y Melilla eran un problema que Rabat tendría que resolver «mediante el diálogo», «con paciencia» y «una estrategia a largo plazo». El titular de Justicia marroquí revelaba que la cuestión territorial de las ciudades españolas del norte de África se trata «en cada reunión que tenemos con España»: «Este asunto sigue sobre la mesa y, cada vez que nos reunimos con los españoles, planteamos la cuestión. Sin embargo, tenemos nuestra propia política para abordar este tema con paciencia y a largo plazo».
En pleno clima de tirantez tras los últimos episodios en el paso fronterizo, el ministro ha renovado el llamamiento a las autoridades españolas para que entreguen de inmediato a todos los menores marroquíes no acompañados que accedieron a Ceuta durante los picos de mayor presión los pasados 30 y 31 de julio. Rabat, según ha garantizado, ya se encuentra dispuesto a hacerse cargo de su recepción en cuanto se complete el proceso de verificación de identidad.