Con una directiva consolidada y un vestuario totalmente remodelado, el Alimerka Oviedo abre la temporada con la mirada puesta en el futuro. Tras alcanzar las semifinales del play off de ascenso el curso pasado, el club inicia un nuevo ciclo marcado por la juventud y la polivalencia de una plantilla prácticamente renovada, y por un mensaje que se repite con convicción, competir cada día y llenar el Palacio de los Deportes.

Pjay, una de las incorporaciones, durante el entrenamiento de ayer.

Pjay, una de las incorporaciones, durante el entrenamiento de ayer.

Para Fernando Villabella, presidente del club, el movimiento de jugadores es parte inherente del deporte. «Es un verano como todos los anteriores en los 22 años de vida del club. Esto forma parte del ambiente que tiene un equipo como el nuestro», afirma. Además, reconoce que el buen rendimiento del equipo provoca que los jugadores se revaloricen, lo que abre la puerta a ofertas económicas superiores en otros destinos. «Todas las temporadas hacemos un buen papel, los jugadores se revalorizan… es normal que vayan a sitios donde tengan oportunidades económicas mejores».

Villabella insiste en que este fenómeno afecta a todos los clubes de la categoría y que han aprendido a convivir con ello. «Esto hay que asumirlo como una cosa que forma parte de este negocio y el año que viene muy probablemente será parecido», resume.

El equipo ovetense para esta nueva temporada está formado por jugadores con margen de mejora, perfiles versátiles y una estructura que permite múltiples combinaciones en pista. La apuesta es firme, un grupo con hambre, con ritmo y con capacidad para crecer a medida que avance la competición.

La reconstrucción ha sido profunda y el propio entrenador, Javi Rodríguez, lo reconoce. «Ahora empezamos una nueva con jugadores totalmente diferentes, un equipo recién hecho, un equipo cambiado y con el que hay que trabajar mucho para consolidar unas cosas que otros años ya estaban consolidadas», explica. La plantilla, más joven que en temporadas anteriores, está diseñada para encajar en un estilo dinámico, con exteriores capaces de generar ventajas e interiores que permiten un juego más fluido.

El técnico también destaca la rápida adaptación del grupo. «Los nuevos han entendido muy bien lo que queremos. Se están adaptando rápido, con buena actitud y con ganas de aprender. Eso nos ayuda a acelerar el proceso y a construir antes de lo previsto».

En paralelo, Villabella fija un objetivo que define la identidad del club, volver a llenar el Palacio de los Deportes. Para él, la conexión con la grada es el motor que impulsa todo lo demás. «A mí lo que me gustaría sería llenar el Palacio de los Deportes… lo importante es llenar esto y efectivamente traer alegría», afirma.

El presidente se alinea con las palabras de Mouha Barro, quien dijo recientemente que su objetivo era «traer alegría a Oviedo». Villabella lo comparte sin matices. «Me parece perfecto y estoy totalmente de acuerdo con él».

En un deporte donde los resultados pueden depender de detalles imprevisibles, el presidente evita fijar metas deportivas concretas. «No me planteo ningún objetivo deportivo porque al final un día no te entran y no sabes por qué», reflexiona.

Mientras tanto, Javi Rodríguez afronta la pretemporada con optimismo. Su prioridad es introducir conceptos, generar sensaciones y asentar las bases del nuevo equipo. «Introducir mucha información, empezar a coger sensaciones, empezar a trabajar el equipo como tal… con buenas sensaciones y contento», explica.

Rodríguez insiste en que el objetivo no es otro que competir cada partido, una filosofía que ha marcado su etapa en el club. «El objetivo de cada temporada es hacerlo lo mejor posible, ver cuál es nuestro techo y llegar a competir cada partido», afirma. Para él, la clave está en el trabajo diario. «Intentar trabajar duro todos los días, intentar ser mejor cada día y eso te lleva a ganar los partidos».

Aunque la temporada pasada fue notable, el técnico evita cualquier comparación. «La temporada pasada ya fue», sentencia. El nuevo Alimerka Oviedo es un equipo cambiado, con jugadores diferentes y con un proceso de construcción que llevará tiempo.

Suscríbete para seguir leyendo