Entramos en la casa de Usher en Atlanta
Usher lleva décadas poniendo ritmo a nuestras vidas con canciones que siguen pasando de generación en generación. El cantante nos abre las puertas de su casa, un espacio repleto de arte contemporáneo, recuerdos, muebles a medida y pequeños fragmentos de la historia que han acompañado y construido al artista.
Buscando un nuevo significado
Cinco retratos de Gordon Parks, el fotógrafo célebre por documentar el movimiento por los derechos civiles de la comunidad afroamericana durante los años 50 y 60, adornan el recibidor de la casa de Usher en Atlanta. Al cantante le encantaba la ironía de que la famosa fotografía de 1956, en la que aparecen una mujer negra y un niño frente a la “entrada para personas de color” de unos grandes almacenes de Mobile (Alabama), fuera una de las primeras obras de arte con las que se topan los visitantes al entrar en la casa de una superestrella. “Estoy dando un nuevo significado a las cosas”, afirma, consciente de que no todo el mundo apreciará el gesto. “No podemos olvidar nuestra historia. Pero lo que sí podemos replantearnos es cómo seguir adelante”.
Durante más de 30 años, la música de Usher ha desafiado los límites de los géneros, definiendo las tendencias presentes y futuras, inspirándose, al mismo tiempo, en referentes culturales del pasado. Ese mismo espíritu impregna toda su casa, que diseñó junto a su amiga, la interiorista Nicole Fuller, con quien ha colaborado en varias ocasiones.

En el comedor, una fotografía de Fabiola Jean-Louis cuelga de una pared revestida con el papel pintado Lux Flammé de Dedar. Al lado, aplique Ara de Maison Gerard; la lámpara de techo es de Studio Drift; el aparador de latón con base de verre églomisé está diseñado por Nicole Fuller y fabricado por Art Space NYC.© Frank Frances, arte: Fabiola Jean-Louis / Alan Avery Art Company. Darien Arikoski-Johnson / Alan Avery Art Company
La imagen que inspiró todo
“Vimos esta foto y decidimos que esa era la inspiración: en la paleta de colores, en la sensación, en el ambiente, en el tono y en la textura”, dice Fuller sobre el retrato de Parks.
En toda esta espaciosa casa de estilo georgiano, de elegantes proporciones y ladrillo blanco, Usher y Fuller han transformado la arquitectura, por lo demás clásica y sobria, en un centro creativo donde el cantante, su esposa, Jennifer Goicoechea Raymond, y sus hijos —los hijos Usher V, Naviyd, Sire, y la pequeña Sovereign— puedan honrar las reliquias del pasado al tiempo que imaginan las del futuro.

Usher, con un jersey de Balenciaga, gafas de sol de Gucci y joyas de AZLEE, MESSIKA y Renato Cipullo, junto a su hijo Usher V, vestido de Dries van Noten, al volante de un Oldsmobile Cutlass de 1970. La estatua es obra de Daniel Arsham.© Frank Frances, arte: Daniel Arsham.