En el año 2007 Plácido Arango (Tampico, México, 1931-Madrid, 2020)  donaba al Museo de Bellas Artes de Asturias ‘Otoño vasco’, un lienzo del … pintor asturiano Darío de Regoyos. Se inició así una colaboración que culminaría en 2017 con la donación de 33 obras maestras de su impresionante colección de arte, fundamentalmente español. El mecenas asturiano que también donó obras al Museo del Prado y al Museo de Bellas de Bilbao, que fue presidente del patronato del Prado y patrono de grandes espacios culturales del mundo como el Metropolitan de Nueva York, recibe precisamente en Bilbao, en la inauguración de la ampliación del museo que firman Norman Foster y Luis María Uriarte, un gran homenaje que se prolongará durante cuatro años. Allí viajará ese magnífico lienzo del autor riosellano, muy representado en su colección y muy vinculado al País Vasco.

‘La búsqueda del comienzo’ es el título de la muestra que abrirá sus puertas en la capital vizcaína el 5 de octubre, día de San Plácido. Pero no es esta una exposición al uso, porque se extenderá en el tiempo y permitirá mostrar un centenar de piezas de la magnífica colección Arango en cinco salas del edificio central.

«Plácido Arango fue protagonista del gran salto dado por el Prado en el siglo XXI», recordó Miguel Falomir, director del Museo del Prado, en la presentación de una exposición que cuenta con el apoyo de los hijos del filántropo asturiano, Maite, Plácido y Paco, y que busca agradecer «la generosidad, inteligencia, compromiso y elegancia» del empresario. Todas esas son razones para ese homenaje del que el Museo de Bellas Artes de Asturias es partícipe, en principio con esta obra de De Regoyos que estará en Bilbao hasta el 5 de abril del próximo año. Es un óleo sobre lienzo datado en 1886 de 120 x 90 cm. que forma parte de la exposición permanente asturiana.

«La elección de ‘Otoño vasco’ para representar al Museo de Bellas Artes de Asturias en la primera presentación de ‘La búsqueda del comienzo’ ha partido de la dirección del Museo asturiano [María López-Fanjul] por la particular capacidad de esta obra para sintetizar gran parte de los intereses que confluyen en la historia de la colección de Plácido Arango», cuentan desde el museo asturiano, que sigue esperando que se retomen los trabajos de la última fase de la ampliación. «La obra de Darío de Regoyos, nacido en Ribadesella en 1857, reúne la condición de estar realizada por un artista asturiano y de abordar un paisaje vinculado al País Vasco, estableciendo un diálogo natural con el contexto del Museo de Bellas Artes de Bilbao», concluyen desde la pinacoteca.