Continúan las buenas noticias en el norte de Extremadura durante la quinta jornada del incendio forestal que ha calcinado más de 4.000 hectáreas … en Las Hurdes. Según informan desde Plan de Lucha Contra Incendios Forestales de Extremadura (Infoex), este sábado el fuego sigue presentando una evolución favorable.

La noche ha transcurrido tranquila y sin novedades reseñables. Durante toda la madrugada y la jornada de hoy, los efectivos del equipo de extinción que permanecen en la zona están realizando labores de vigilancia y control para sofocar las reactivaciones. De hecho, en la mañana de este sábado ha habido una pequeña reproducción en el sector de Cerezal.

Los equipos también continúan trabajando en la consolidación de las líneas de control en todo el perímetro, es decir, allí donde se prevé que el fuego se detendrá, como caminos o cortafuegos.

91 efectivos han estado durante la noche sobre el terreno. Este sábado permanecen en la zona más de medio centenar de intervinientes. En total, 54 efectivos del Plan Infoex y de las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF), dependientes del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco). En concreto, hay desplegadas ocho unidades de bomberos forestales terrestres, una helitransportada, cuatro agentes del Medio Natural, tres técnicos de extinción y una unidad de maquinaria pesada.

Además, colaboran la Guardia Civil y unidades de Cruz Roja Extremadura, que ha desplegado durante estos días un amplio dispositivo de logística para gestionar avituallamiento de los efectivos. En estas jornadas han distribuido más de 4.000 raciones de comida, además de disponer de manera continuada de suministro de agua, isotónicas y otros productos. También se encargaron de atender y trasladar a personas mayores, con movilidad reducida o encamadas que fueron evacuadas durante los peores momentos del incendio.

Estabilizado

El fuego que se declaró el pasado martes en Pinofranqueado se daba por estabilizado en la tarde de este viernes. Se ha convertido ya en el peor incendio del verano en Extremadura tras calcinar más de 4.250 hectáreas de terreno, según las primeras estimaciones ofrecidas por la Junta de Extremadura. La superficie quemada es principalmente pinar. El área afectada es un sector muy abrupto, lo que también ha complicado las tareas de extinción, tal y como precisó este viernes el secretario general de Interior, Emergencias y Protección Civil de la Junta de Extremadura, Fernando Manzano.

A última hora del viernes el operativo también se fue desescalando la escala de niveles de alerta. Así, la mejoría de la situación permitió bajar la categoría de gravedad tanto del Plan Infocaex como del nivel de peligrosidad del Plan Infoex, pasando de 2 a 1.

También se procedió a levantar el confinamiento urbano de las alquerías hurdanas de La Fragosa, El Gasco y Martilandrán, cuya medida se mantenía para garantizar la seguridad de los vecinos y facilitar los trabajos de extinción. Igualmente, los equipos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) regresaron a sus bases tras ser desmovilizados.

Desalojos

Cabe recordar que la virulencia de las llamas obligaron a desalojar hasta doce pedanías y alquerías. Más de 900 vecinos fueron evacuados de sus casas, aunque antes del mediodía de este viernes los avances contra las llamas permitieron a todos regresar. A disposición de estas personas se puso la residencia de estudiantes Gregorio Marañón de Caminomorisco. Más de 250 han utilizado estas instalaciones y el resto encontraron acomodo en casas de amigos y familiares. Para los más vulnerables, como los usuarios del Cottolengo, se habilitó en Plasencia las dependencias del centro sociosanitario y del Obispado.

Precisamente, los residentes en el Cottolengo, situado en La Fragosa, fueron los últimos en regresar. «Están llegando en estos momentos», dijo Manzano sobre las ocho y media de la tarde de este viernes.

Séptimo gran incendio del año

El incendio de Pinofranqueado se ha convertido en el séptimo Gran Incendio Forestal de este año (GIF) en Extremadura. En estadística, se considera GIF cuando supera las 500 hectáreas de superficie forestal afectada.

El incendio de Losar de la Vera (Cáceres), que se registró a finales del mes de marzo, se convirtió en el primer gran incendio al calcinar un millar de hectáreas. Este listado lo integran también el fuego de mayo en Valencia de las Torres (Badajoz), con casi 600 hectáreas quemadas; el de Hornacho (Badajoz) a finales de mayo con un millar de hectáreas arrasada; el de Montemolín, en Badajoz, a principios de junio y que arrasó otras 502 hectáreas; otro también a principios de junio en Jerez de los Caballeros, con 541; y el de Casas de Millán (Cáceres) a finales de julio, con más de 1.200 hectáreas quemadas.

El pasado año se contabilizaron hasta 17 grandes incendios en Extremadura, el primero de ellos en el mes de junio.