Mario Hezonja no necesita demasiados minutos para recordar por qué es uno de los grandes talentos ofensivos del baloncesto europeo. El nuevo jugador de los Cleveland Cavaliers firmó una actuación espectacular con Croacia ante Turquía, en la semifinal de la DBB Supercup disputada en Hamburgo, y se convirtió en el gran protagonista de una victoria de las que refuerzan la confianza antes de afrontar las próximas ventanas FIBA.

Croacia se impuso por un ajustadísimo 95-94 en un partido de máxima exigencia que tuvo en Hezonja a su factor diferencial. El alero terminó con 37 puntos, seis rebotes, cuatro asistencias y dos recuperaciones, con unos porcentajes al alcance de muy pocos: 6 de 7 en tiros de dos, 5 de 10 en triples y 10 de 11 desde la línea de personal. Pero, por encima de los números, estuvo su capacidad para asumir la responsabilidad cuando el balón quemaba.Porque Hezonja no se limitó a producir. Quiso también ganar el partido.

Con Croacia por detrás en los instantes finales, el jugador nacido en Dubrovnik recibió el balón y se fabricó una de esas acciones que explican por qué los grandes jugadores están hechos para los grandes escenarios. ‘Step-back’, espacio para armar el brazo y triple convertido a falta de cuatro segundos para poner el 95-94 en el marcador. Turquía todavía tuvo una última posesión, pero Malachi Flynn no pudo culminar la remontada.

Una gran celebración

La imagen de Hezonja celebrando la canasta resume perfectamente el momento que atraviesa el internacional croata. Después de una temporada extraordinaria a nivel individual, en la que fue uno de los referentes del Real Madrid, Hezonja ha vuelto a colocarse el traje de líder con su selección. Y Croacia necesita precisamente eso: un jugador capaz de generar puntos, asumir tiros complicados y, sobre todo, convertirse en la referencia cuando los partidos se deciden por detalles.

No es la primera vez que lo hace. En las eliminatorias europeas para el Mundial de 2027 ya había demostrado que puede asumir un papel mucho más completo. De hecho, el pasado mes de julio protagonizó un encuentro histórico al convertirse en el primer jugador en registrar un triple-doble en la actual fase europea de clasificación para el Mundial, con 11 puntos, 12 asistencias y 10 rebotes. Ahora ha añadido otra actuación de impacto. Y llega en un momento especialmente oportuno.

Las próximas ventanas FIBA están cada vez más cerca y Croacia afrontará partidos importantes en su camino hacia el Mundial de 2027. La selección croata ha recuperado a buena parte de sus grandes nombres, con Ivica Zubac, Dario Saric y el propio Hezonja como principales referencias, y tiene la obligación de convertir ese talento en resultados.

Mario Hezonja es la gran referencia de Croacia pensando en el Mundial

Mario Hezonja es la gran referencia de Croacia pensando en el Mundial / FIBA

Un líder para Croacia

Ante Turquía, además, Hezonja demostró que puede ser mucho más que un anotador. Cuando el partido exigió puntos, los puso. Cuando necesitó rebote, apareció. Y cuando hubo que tomar la última decisión, pidió el balón. Es exactamente el tipo de liderazgo que Croacia necesita para volver a sentirse una selección importante en el panorama internacional.

El dato más significativo quizá sean esos 37 puntos, pero la fotografía más importante es la del triple ganador. Hezonja quiere ser el jugador que marque diferencias. Y Croacia, con las ventanas FIBA en el horizonte, necesita desesperadamente que lo sea.

Si mantiene este nivel, los croatas tendrán motivos para mirar al Mundial con mucho más optimismo. Y Hezonja, una vez más, habrá dejado claro que cuando se encienden las luces y el partido se convierte en una cuestión de talento y personalidad, está dispuesto a coger el balón y jugarse la última.