El príncipe Harry y su esposa Meghan vuelven a Reino Unido, seis anos después de una escandalosa salida de sus funciones reales y de haber expuesto secretos de la familia real británica. Además de tener un duro trabajo de reconciliación por delante con ella, deben volver a ganarse el favor de la opinión pública… Nuestro corresponsal Daniel Postico salió a las calles de Londres para recoger opiniones.

Primera modificación: 22/08/2026 – 12:17

1 min Tiempo de lectura

Por:

Daniel Postico (Reino Unido)

Por los aledaños de Buckingham Palace, el gran tema de conversación entre los británicos es la vuelta de Harry y Meghan después de seis años.

“Son muy bienvenidos”

“Son muy bienvenidos si deciden volver a Inglaterra. Me sorprende que quieran hacerlo, me sorprende dada la relación que tienen con la prensa de aquí”, comenta Brian. “Para mí no es problema. Vuelven a casa. Cualquiera puede cometer un error y todo el mundo merece una segunda oportunidad”, estima por su parte Onieka.

“Creo que él vuelve porque quiere averiguar quién fue su verdadero padre. Es un aspecto a tener en cuenta. Quiero decir, nació en Inglaterra, Y ¿y qué edad tiene ahora? ¿40 años? A medida que uno envejece, se interesa más por su propia historia”, analiza en cambio Kevin.

Harry, el hijo menor del rey Carlos III, y su esposa Meghan, «planean abandonar Estados Unidos antes de que termine el mes para instalarse en una residencia privada, ajena a la familia real, que estaría situada en las afueras de Londres», informó The Telegraph. Varios medios británicos informaron que sus dos hijos, el príncipe Archie, de 7 años, y la princesa Lilibet, de 5, ya habían sido matriculados en un colegio británico para el comienzo del curso escolar a principios de septiembre.

La vuelta de Meghan reabre viejas heridas después de acusar a la Casa Real de racismo y falsedades. “Ella parece tener mucho carácter. No teme decir lo que piensa. Quizá sea un buen ejemplo para las mujeres”, puntualiza Kevin.

¿Quién pagará su seguridad?

Otro asunto polémico es quien paga su seguridad. El 92% de los británicos quiere que se la paguen ellos, pero el Gobierno evalúa pagarla con dinero de los contribuyentes. “Sin duda deberían pagar su propia seguridad. Por supuesto. Tienen medios para pagarlo”, afirma Brian.

“Esto se acabará resolviendo en familia. La sangre tira más que el agua. Así que, diga lo que diga la prensa, seguirán protegiéndolo”, considera Onieka.