A principios de año llegó a Disney+ una serie capaz de darle cierta frescura al género superheroico. Wonder Man estaba protagonizada entonces por Yahya Abdul-Mateen II y Ben Kingsley retomando su papel de Trevor, lanzado un vistazo meta a cómo se desarrollan las películas de superhéroes y recibiendo unas valoraciones ciertamente positivas.

Wonder Man alcanzó un 91% en Rotten Tomatoes y no tardó en hablarse de una segunda temporada, pero a última hora Marvel Studios decidió cancelarla sin más explicaciones.

Sorprendía por la buena acogida de Wonder Man y porque Abdul-Mateen II terminó recibiendo una nominación al Emmy por su trabajo. También porque uno de sus responsables de la serie era Destin Cretton: director de la casa que, tras debutar con Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos, se ha coronado este verano al firmar Spider-Man: Brand New Day

La cuestión es que Wonder Man no sigue adelante y la opacidad de los motivos ha terminado por irritar a Abdul-Mateen II en tanto a protagonista. Abdul-Mateen II, cabe añadir, es todo un especialista en superhéroes, tras haber participado en la serie de Watchmen y protagonizado como villano dos entregas del Aquaman de Jason Momoa.

Pero su personaje en Wonder Man debía gustarle especialmente, tanto como para hacerse ilusiones de que volvería en más episodios. Entrevistado en Vanity Fair se muestra muy frustrado por Marvel y por cómo ha gestionado la cancelación. Según el intérprete, todos le dijeron que se debía a la baja audiencia de la serie, pero no termina de creérselo.

Las sospechas de Yahya Abdul-Mateen II

“Me dijeron que tenía algo que ver con las cifras de audiencia. No me dijeron cuáles eran esas cifras, pero, en definitiva, fuera cual fuera el motivo, creo que decidieron que no tenía sentido desde el punto de vista empresarial, y esa es la decisión con la que tenemos que vivir y seguimos adelante”, razona. Aún así considera que él y el equipo merecen claridad: “Merecemos un análisis y datos reales y concretos sobre por qué una serie como esta no siguió adelante, porque tenía todos los ingredientes que uno podría desear en una serie”.

El actor apunta entonces a la imagen tan negativa que está dando Marvel Studios de un tiempo a esta parte en cuanto a los proyectos encabezados por gente negra. Aunque ahí esté un caso como el de Black Panther, es notoria la torpeza mostrada con el Blade de Mahersala Ali, hasta el punto de cancelar de facto las película tras años de desarrollo.

“La imagen que se transmiten es evidente”, asegura Abdul-Mateen II. “Si fuera una gran empresa, si fuera Disney, si fuera Marvel, no querría que me asociaran con esa imagen. Por eso debería ser una prioridad cambiar esa narrativa y hacer lo que sea necesario para cambiarla de forma responsable con historias de calidad y con recursos de calidad”.