Carolina de Mónaco, heredera presuntiva de Mónaco en dos ocasiones
La princesa Carolina de Mónaco ha sido en dos ocasiones la heredera presuntiva del trono del Principado. Al nacer, el 23 de enero de 1957, se convirtió en la heredera de su padre, el príncipe Rainiero III, que reinaba desde 1949. El orden sucesorio cambió el 14 de marzo de 1958: Rainiero III y la princesa Grace tuvieron un niño. El príncipe Alberto recibió inmediatamente el título de marqués de Baux y relegó a su hermana al segundo puesto en el orden de sucesión, ya que la Constitución monegasca establece que «la sucesión al Trono, abierta como consecuencia del fallecimiento o la abdicación, se produce en la descendencia directa y legítima del Príncipe reinante, por orden de primogenitura, con preferencia masculina en el mismo grado de parentesco. A falta de descendencia directa y legítima, la sucesión se produce en favor de los hermanos y hermanas del Príncipe reinante y de sus descendientes directos y legítimos, por orden de primogenitura, con preferencia masculina en el mismo grado de parentesco”.

La princesa Grace y el príncipe Rainiero III, con la princesa Carolina en brazos, presentan al príncipe Alberto en el balcón del palacio, en Mónaco, el 21 de abril de 1958.
Bettmann
El príncipe Rainiero III falleció tras 55 años de reinado. Alberto II ascendió al trono en 2005 y Carolina recuperó su puesto como heredera presuntiva de la Casa Grimaldi. Lo conservó hasta que, por fin —la espera se estaba haciendo larga para los monegascos—, el príncipe Alberto tuvo un heredero legítimo (se le habían descubierto dos hijos: Jazmin Grimaldi y Alexandre Grimaldi, pero ninguno de los dos podía aspirar a un título, al haber nacido fuera del matrimonio).
El 10 de diciembre de 2014, el soberano y su esposa, la princesa Charlène de Mónaco, tuvieron gemelos. La particularidad quedó resuelta de inmediato por la Constitución, que otorga preferencia a los hombres: el príncipe Jacques se convirtió en marqués de Baux y su hermana gemela, la princesa Gabriella, pese a haber nacido dos minutos antes, se convirtió en condesa de Carladès. Su tía, Carolina de Mónaco, se conforma ahora con un tercer puesto. La llegada de los gemelos zanja el debate sobre la sucesión de Alberto. Un asunto espinoso: se rumorea que Andrea, el primogénito de Carolina (nacido de su matrimonio con Stefano Casiraghi), llegó a ser considerado durante un tiempo como heredero de su tío.

La princesa Carolina, el príncipe Alberto y la princesa Estefanía en el balcón del palacio de Mónaco, el 19 de noviembre de 2021.
Stephane Cardinale – Corbis/Getty Images