En la puja abierta para hacerse con Deoleo, Coricelli da un nuevo golpe encima de la mesa. Los italianos acaban de presentar una oferta de 500 millones que adelanta a los 470 millones propuestos por la cooperativa malagueña Dcoop, pero además lo han hecho … utilizando un mecanismo que agrega otra gran clave para garantizarse el éxito de la operación. En lugar de meterse en la puja desde Italia, lo han hecho a través de su holding sevillano.

Su nombre es Farmers Elite Global. Fuentes cercanas a las negociaciones confirman que esta sociedad, domiciliada en Sevilla y que es en realidad la matriz global de los Coricelli, es quien ha presentado la oferta por el gigante Deoleo. Hacerlo así les da una ventaja: protegerse de un eventual veto del Gobierno a la operación.

Es un temor que ha ido cogiendo impulso en los últimos días. Moncloa podría alzar la voz frente a los italianos a través del ‘escudo antiopas’, un mecanismo creado en 2020 con la lógica de supervisar -y en casos extremos incluso frenar- la entrada de inversores extranjeros en empresas españolas consideradas estratégicas.

Puede aplicar a compradores de fuera de la UE o comunitarios, como sucedería en este caso, que quieran adquirir un 10% o más del capital de una empresa cotizada. Coricelli necesitaría en este supuesto la autorización del Gobierno, que creó esta herramienta pensando en proteger la españolidad en sectores como transporte, telecomunicaciones y energía, pero la normativa permite que la definición de estratégico pueda ser también laxa. El Ejecutivo de Pedro Sánchez tiene cierto margen en este sentido y no pocas voces consideran que el aceite, un segmento en el que España es líder en producción a nivel mundial, encaja en esa descripción.

Cabe recordar que CCOO Andalucía ha pedido estos días al Gobierno que active «la normativa de inversiones extranjeras para blindar la capacidad productiva del sector oleícola frente a fondos especulativos», en alusión al escudo. Pero incluso si Moncloa estuviera dispuesta a levantar una ceja, los italianos lo evitarían escudándose en su holding sevillano.

Dueño de Aceites Abasa

Pero ¿qué es exactamente Farmers Elite Global? La sociedad se creó originalmente en 2015 con sede en Córdoba y dos años más tarde mudaba el domicilio social a Sevilla.

Dirigida por Lorenzo Corcelli, solo la matriz facturó en 2025 15,5 millones de euros, prácticamente el doble que en el ejercicio anterior, y elevó su beneficio de los 2,6 millones hasta los casi 6 millones, lo que da idea del buen momento que atraviesa. Aunque en realidad su volumen consolidado, no publicado aún, es bastante mayor considerando las ventas que aglutinan las empresas del grupo tanto en Italia (dentro de esta está Pietro Coricelli SPA) como en Estados Unidos y España, destacando en este último caso la propiedad de la cordobesa Aceites Abasa.

La compra húngara de Talgo, el último veto del Gobierno

La estrategia de los Coricelli para evitar el veto del Gobierno es una cura en salud teniendo en cuenta que el agroalimentario no ha protagonizado hasta ahora ninguno de los movimientos ejecutados por el ‘escudo antiopas’, que ha permitido ya más de 330 intervenciones por parte de Moncloa.

De ellas, ha autorizado cerca de 300 operaciones tal cual le han sido presentadas, mientras que dado luz verde pero con condiciones una treintena y ha denegado dos.

De las dos prohibidas, solo una de ellas ha trascendido convertida en aviso a navegantes: la compra de Talgo por los húngaros de Magyar Vagon. Fue vetada por cuestiones de seguridad nacional, ya que el Gobierno apuntaba a los lazos de Hungría con Rusia. Este junio, sin embargo, aprobó la entrada de Turkish Airlines en Air Europa con el 26,5%. Fue una cuestión delicada, ya que Turquía tiene lazos estrechos precisamente con Rusia.

La sociedad, que llega a 45 países, tiene siete marcas comerciales y en 2025 logró una facturación de 341 millones de euros. Entró en la mira de los Coricelli a principios de este siglo, cuando los italianos decidieron ampliar su poder en el mundo del aceite mirando también a España. De hecho, tiene en nuestro país su principal mando de operaciones, aunque este tampoco sea un elemento que esté tranquilizando a los diferentes actores del sector del aceite en Andalucía.

Los italianos aceleran

La tensión sobre la venta de Deoleo, en todo caso, parece destinada a terminar pronto. Los italianos han reclamado al ampliar su oferta a 500 millones que haya exclusividad en la negociación con ellos hasta el cierre de operación.

Es inminente que se resuelva este punto, lo que reduciría al mínimo las Dcoop y aceleraría considerablemente este proceso. Se espera, incluso que se cierre ya en septiembre, dada la voluntad de los fondos CVC y Alchemy, dueños de Deoleo, de vender la totalidad de su participación. Aunque tampoco descartan deshacerse solo de parte de los activos, según ha confirmado la aceitera esta semana ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

En ese comunicado, divulgado ya con el estallido de expectación por la operación consumado, también quiso ser prudente al afirmar que se desconoce si todas estas negociaciones llevarán a una «operación concreta», como ya sucedió hace tres años, cuando finalmente se pospuso la venta, «ni, en su caso, los términos en que esta podría llevarse a cabo».

El mercado parece creer, sin embargo, que esta vez los fondos sí van en serio. El miércoles, cuando se conoció la oferta de Dcoop, las acciones de Deoleo repuntaron casi un 24%, aunque en la sesión de este viernes han retrocedido un 2%. Con todo, los títulos se han revalorizado un 40% en la semana.