Los Dallas Mavericks han puesto punto final a la etapa de Klay Thompson en Texas. La franquicia anunció este viernes la rescisión del último año de contrato del veterano escolta, que tenía previsto cobrar 17,5 millones de dólares durante la temporada 2026-27. Una vez complete el proceso de exención, todo apunta a que continuará su carrera en los Miami Heat, según adelantó Shams Charania de ESPN.
La salida confirma el complicado momento que atraviesa Thompson en la recta final de su carrera. A sus 36 años, el cinco veces All-Star ha perdido buena parte del protagonismo que le convirtió durante más de una década en una de las grandes figuras de la NBA. La pasada temporada disputó 69 encuentros con Dallas y terminó con 11,7 puntos de promedio, además de firmar un 39,3 por ciento en tiros de campo y un 38,3 por ciento desde el triple.
Su situación dentro del equipo tampoco ayudó. Jason Kidd decidió enviarlo al banquillo apenas siete partidos después del inicio de la temporada, pese a que una de las claves de su llegada a Dallas en 2024 había sido la posibilidad de mantenerse como titular. Thompson regresó puntualmente al quinteto inicial, pero acabó asentándose como jugador de rotación.
El bajón del escolta ya había comenzado a hacerse evidente en sus últimos años con los Golden State Warriors. Las graves lesiones de rodilla y tendón de Aquiles le mantuvieron dos temporadas completas lejos de las pistas y terminaron afectando a su movilidad y regularidad. Su marcha a los Mavericks buscaba abrir una nueva etapa, aunque el cambio de escenario no consiguió devolverle al nivel que mostró junto a Stephen Curry durante la época dorada de los Warriors.

Klay Thompson brilló en un partido con los Dallas Mavericks / NBA
Ahora aparece Miami como destino. Los Heat, que este verano ha dado un golpe de efecto con la incorporación de Giannis Antetokounmpo, ven en Thompson una apuesta con poco riesgo y mucho recorrido si recupera parte de su acierto exterior. Ya no se espera de él que sea una estrella, pero su experiencia pueden convertirle en una pieza útil dentro de un equipo que pretende volver a pelear por todo en el Este.