Yolanda Alzola no recuerda la fecha de la foto antigua. «Solo sé que es de hace mucho tiempo porque ahí no llevaba gafas y ahora … me siento totalmente identificada con ellas». Así que no hay manera de que las gafas no entren en la nueva fotografía. Como todo en la vida, hay cosas que cambian. Por eso, la presentadora ha vivido la Aste Nagusia de mil maneras diferentes.
«He vivido el mundo de las txosnas y luego tener que pelearme a primera hora de la mañana por encontrar un hueco en el tren para volver a Durango. También recuerdo ir con mis amigas a las barracas y ganar un ‘pack’ de jamón, pan y vino. O la época en la que presentaba el txupinazo o los fuegos en la tele». Este año tiene muchas ganas de disfrutar de las fiestas al mediodía. «Me he cogido la semana de vacaciones y ya estoy hablando con amigas para quedar al vermú».
Después

Antes

Ahora, bien. Por mucho que sus gafas marquen la diferencia entre una imagen y otra, hay cosas que nunca cambian y por eso no va a renunciar a uno de sus planes favoritos: «Los espectáculos, sin duda. La Cubana, ABBA, Cabaret… Es que he visto todos. Me encanta todo ese mundo».Yolanda Alzola, junto a Klaudio Landa, con Marijaia para presentar el txupinazo.Cedida
«Para mí lo más bonito de la Aste Nagusia es ese popurrí de gente que hace que me pregunte: ‘¿De dónde son? ¿En qué trabajan? ¿Qué hacen durante el año?’ Porque son muy peculiares. Es el momento de ver a gente curiosa, pero también de reencontrarse con quienes hace tiempo que no ves». Esa es la esencia intacta de estas fiestas.