¿Por qué hay personas que parecen ser un imán para los mosquitos mientras otras casi no reciben picaduras? Durante décadas, la explicación más popular fue la supuesta “sangre dulce”, pero la ciencia sostiene otra cosa.

El médico José Torres desmintió ese mito y explicó que los mosquitos no detectan el sabor de la sangre, sino que localizan a las personas gracias a una combinación de señales químicas y físicas. La más importante, especialmente cuando el insecto está lejos, es el dióxido de carbono (CO₂) que expulsamos al respirar.

Por qué los mosquitos eligen más a unas personas que a otras

Según Torres, el primer “radar” del mosquito es el CO₂. “De lejos nos localizan por el CO₂ que expulsamos al respirar”, explicó el especialista.

Las personas que liberan una mayor cantidad de dióxido de carbono suelen ser más fáciles de detectar. Entre ellas pueden encontrarse:

  • Personas de mayor tamaño corporal.
  • Mujeres embarazadas.
  • Quienes realizan actividad física, porque aumentan su respiración.

Los mosquitos localizan a las personas por el CO2 que emiten al respirar. (Foto: Adobe Stock)

Los mosquitos localizan a las personas por el CO2 que emiten al respirar. (Foto: Adobe Stock)

Sin embargo, esa es solo la primera etapa. Cuando el mosquito se aproxima, comienzan a intervenir otras señales.

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El calor, el sudor y el olor de la piel también influyen

Una vez cerca del cuerpo, los mosquitos utilizan distintos receptores para identificar a su objetivo. Los factores que más influyen son:

  • El calor corporal, ya que buscan las zonas más cálidas de la piel.
  • El sudor, cuyos compuestos químicos pueden resultar atractivos.
  • El olor natural de la piel, determinado en parte por sustancias presentes en el sebo.

Algunas personas producen mayores cantidades de determinados ácidos carboxílicos, compuestos que investigaciones científicas relacionan con una mayor atracción para estos insectos.

El olor corporal es uno de los elementos centrales que explican por qué algunos mosquitos eligen más a unas personas que a otras. (Imagen ilustrativa generada con IA)

El olor corporal es uno de los elementos centrales que explican por qué algunos mosquitos eligen más a unas personas que a otras. (Imagen ilustrativa generada con IA)

¿El alcohol y el grupo sanguíneo tienen algo que ver?

El médico explicó que consumir alcohol puede aumentar temporalmente las probabilidades de recibir picaduras, ya que favorece una mayor liberación de CO₂ y eleva la temperatura corporal.

Respecto al grupo sanguíneo, Torres señaló que podría existir una ligera preferencia por el grupo 0, pero aclaró que su influencia es mucho menor que la del dióxido de carbono, el calor, el sudor y el olor corporal.

En otras palabras, dos personas con el mismo grupo sanguíneo pueden recibir una cantidad muy distinta de picaduras por las señales que emite cada organismo.

Poner mosquiteros en ventanas y puertas crea una barrera física que dificulta el ingreso de esos insectos. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Poner mosquiteros en ventanas y puertas crea una barrera física que dificulta el ingreso de esos insectos. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Tres formas sencillas de protegerse de los mosquitos

Aunque no es posible cambiar las señales naturales del cuerpo, sí existen medidas eficaces para reducir las picaduras:

  • Instalar mosquiteros en puertas y ventanas para impedir el ingreso de los insectos.
  • Usar ropa de manga larga y pantalones largos, especialmente al amanecer y al atardecer.
  • Aplicar repelente con principios activos como DEET, picaridina o IR3535, siguiendo siempre las indicaciones del envase.

La conclusión del especialista es clara: los mosquitos no buscan sangre dulce. Lo que realmente siguen es un rastro invisible de dióxido de carbono, calor y compuestos naturales que cada persona emite de manera diferente.