En el mapa del ilusionismo en España, Zaragoza ocupa un lugar privilegiado no solo por ser cantera de grandes talentos, sino por haberse convertido en el escenario donde comenzó una de las figuras más importantes de la magia moderna: Juan Tamariz, fallecido el pasado martes. La relación entre el cartomago y la capital aragonesa es un vínculo de ida y vuelta que ha determinado el devenir de varias generaciones de ilusionistas.