“La vivienda se organiza en cuatro volúmenes claramente diferenciados desde el exterior, destinados al salón-comedor, la cocina, la suite principal, los dormitorios secundarios y un salón de invierno. Estos se conectan a través de un amplio porche de madera, concebido como el corazón de la casa, que integra una zona de estar al aire libre en continuidad con el jardín”, cuentan los arquitectos. Frente a la ligereza de los revocos de cal y del revestimiento de madera de techos, carpinterías y mobiliario, un muro de piedra natural organiza la distribución, conectando la cocina con el comedor y el salón. El suelo, de tonos arena, es de porcelánico.

El suelo es Cancún Sand, de Porcelanosa.
© Oleh Kardash Horlay
Es justo en este uso de los materiales orgánicos y en su manera de relacionarse con la luz y la vida donde Studio Metamorphosis considera que recala la característica más ibicenca de esta casa de 240 metros cuadrados construidos, que sirve como finca vacacional para una familia de la zona. “Su atmósfera está marcada por la naturalidad. Cada espacio invita a reunirse, descansar y disfrutar del tiempo sin prisas, recuperando una forma de habitar sencilla y conectada con el entorno”.
El exterior también acompaña estos gestos. Como afirman los profesionales: “Desde la entrada, un jardín de inspiración xerófila introduce al visitante en esa atmósfera antes incluso de cruzar la puerta. Palmeras, olivos, grava blanca y especies adaptadas al clima dibujan una transición pausada hacia una arquitectura que parece haber pertenecido siempre al paisaje”.

Cocina a medida de SANTOS.
© Oleh Kardash Horlay