En España cada trabajador aporta un porcentaje de su salario mensual a la Seguridad Social, que lo aprovecha para invertir en diferentes aspectos de la sociedad para garantizar lo que conocemos como sociedad del bienestar.
Sin embargo, algunos de los grandes deportistas españoles del último tercio del siglo pasado y principios del presente no tenían un camino tan directo para cotizar como el resto de trabajadores del Estado, aunque estuvieran reconocidos como profesionales. Así, aunque tuvieran un contrato válido la normativa no había establecido todavía su incorporación al Régimen General, una realidad que afectó a los que desarrollaron su carrera entre 1980 y 2003, que son los que hoy están entrando en la edad de jubilación.
Toda una carrera sin prácticamente cotizar
Es el caso del exjugador de baloncesto, Fernando Romay, integrante del Real Madrid durante 17 temporadas en las que ganó 21 títulos. Además, también participó en los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 y los de Los Ángeles 1984, donde perdió la final contra los Estados Unidos de Magic Johnson y compañía, y fue subcampeón de Europa en 1983.

Victor Mas Rafols junto a Fernando Romay / FUNDACIÓ DEL BÀSQUET CATALÀ
El expívot, junto con otros afectados como la exesquiadora Dolores Fernández-Ochoa o la exgimnasta Almudena Cid, impulsa una plataforma que aúna a otros deportistas afectados para pedir al CSD el reconocimiento de su actividad laboral comprendida en el periodo de tiempo mencionado.
«Nuestro caso era muy raro porque éramos profesionales a todos los efectos. Tributariamente, nosotros cotizábamos el 56%. Estamos hablando de más de la mitad, por eso jugaba tan poco. Jugaba la mitad del partido y que la otra mitad la jugara Hacienda», bromeaba Romay en ‘El Larguero’ de la Cadena SER.
Para ver la dimensión del problema, el jugador no cotizó ningún día de los 17 años que pasó en Madrid: «De hecho, mi número de la Seguridad Social es gallego porque toda mi etapa en el Real Madrid fue sin cotizar. No fue hasta que me fui al OAR Ferrol cuando empezaron a cotizar a Hacienda«, comenta.
Gracias a la acción de este grupo, el Gobierno ya ha reconocido la necesidad de solucionar el problema: «Están trabajando con profesionales que trabajamos en ligas profesionales de baloncesto, de fútbol, de balonmano, de voleibol, creo que está y también de ciclismo, que también es importante. Y luego también están los deportistas de alto nivel de los años 80, que por aquel entonces no existía el DAN (categoría específica para los deportistas de élite reconocida por el CSD).

Fernando Romay jugó 17 temporadas en el Real Madrid. / ·
«Toda esa época deportiva no cuenta para la jubilación. Simplemente cuentan los años. Lo que queremos recibir es el 100% de lo que nos corresponde. No queremos todo ni queremos más que nada, no. Simplemente lo que nos corresponde», señalaba el baloncestista.
Hasta que no se aplique ninguna modificación, la realidad es que algunos de aquellos deportistas de la época viven con una pensión mínima pese a haber representado al país en el máximo escenario internacional: «Hay compañeros míos que no les fueron bien las cosas y que están con la mínima no contributiva. El otro día nos habló un deportista olímpico que estuvo en dos Olimpiadas y que está cobrando 600 euros de jubilación«, explicaba Romay en ‘Y Ahora Sonsoles’ de Antena 3, en 2025.