El Athletic ha decidido retirar las invitaciones que tradicionalmente reciben jugadores, expresidentes, empleados, jubilados y exjugadores para los partidos de San Mamés, según ha podido … saber EL CORREO. La medida supone una revisión completa del sistema de pases de favor que ha mantenido de forma tradicional Ibaigane en las últimas décadas. La junta ha puesto como argumento ante los empleados que hay que aprovechar al máximo el aforo disponible en el estadio, teniendo en cuenta que existe una lista de espera de 11.000 personas para hacerse socios. A esta medida se le suma la necesidad de Ibaigane de obtener ingresos extras en un contexto de dificultades económicas, con los gastos de plantilla más altos de la historia del club vizcaíno y sin los millones que otorga el disputar competiciones europeas.

Hasta ahora, los futbolistas de la primera plantilla podían disponer de hasta seis invitaciones: cuatro fijas y otras dos vinculadas a la compra de entradas. Desde esta temporada, el club sólo les mantiene, por el momento, un derecho preferente para adquirir localidades, pero elimina las invitaciones gratuitas.

Las fuentes consultadas no descartan que se «reconduzca» la situación por medio de una reunión con los capitanes. De hecho, algún testimonio refleja que en los próximos días se llevará a cabo una cita del presidente, Jon Uriarte, con los jugadores, para hablar sobre este tema. En todo caso, a la plantilla se le advirtió que el partido ante el Sevilla de ayer era el último en el que tenían localidades gratis. A no ser que haya un cambio tras esa reunión con el presidente, no dispondrán de ellas para el duelo ante el Atlético de Madrid, correspondiente a la jornada 4, el próximo 5 de septiembre.

Se trata de una situación inaudita en el fútbol profesional. Los equipos se reparten invitaciones entre ellos. Esto podría provocar que los futbolistas del Atlético de Madrid tengan entradas gratuitas para San Mamés, pero no así los locales.

También desaparece el trato histórico con los expresidentes vivos del Athletic. Son ocho: Lertxundi, Arrate, Ugartetxe, Lamikiz, Urquijo, Macua, Urrutia y Elizegi. Todos ellos disponían de cuatro invitaciones por partido. Se trata de una tradición del Athletic que viene desde tiempos inmemoriales como reconocimiento a quienes ejercieron la presidencia sin percibir remuneración. Alguno de ellos mostró ante este periódico su malestar tanto por el fondo de la decisión como por las formas, especialmente porque la comunicación no se habría realizado directamente por el presidente y ni siquiera por medio de por algún directivo sino a través de Jon Berasategi, el director general.

SIN ASIENTOS LIBRES

La junta ha puesto como argumento que hay que aprovechar al máximo el aforo disponible

La medida afecta igualmente a los exjugadores, empleados y trabajadores jubilados, colectivos que hasta ahora disponían de diferentes cantidades de invitaciones. En el caso de los exfutbolistas no se les da a todos, sino que se da un cupo a la agrupación de veteranos y se reparten entre quienes desean ir al partido. En la Real Sociedad el expresidente Iñaki Badiola eliminó este privilegio a sus ex, que Jokin Aperribay recuperó en cuanto llegó al poder.

En el caso de los empleados, la entidad rojiblanca ya les había comunicado previamente el cambio, tal como adelantó ‘Mundo Deportivo’. Ibaigane les indicó que ha decidido sustituir el sistema de invitaciones por un seguro médico colectivo como beneficio social para todas las personas empleadas del Athletic y de la Fundación.

Cada vez más empleados

El Athletic les explicó además por medio de una carta que en los últimos diez años se ha duplicado el número de personas empleadas, lo que habría agravado esas diferencias. Según la dirección, el nuevo modelo busca establecer un beneficio común para toda la plantilla.

El club argumenta que el sistema anterior generaba desigualdades. «Determinadas personas empleadas pueden acceder a invitaciones mientras que otras no disponen de ese derecho, lo que provoca una situación desigual dentro de la plantilla. De las 312 personas empleadas del Athletic y Fundación, sólo 177 tienen invitaciones; un problema creciente ya que el equipo rojiblanco sigue invirtiendo para incorporar nuevos compañeros e incrementa las diferencias entre personas empleadas ante la imposibilidad de hacer nuevos socios», argumentó el club en su carta.

La decisión llega en un contexto en el que el propio presidente ha reconocido públicamente que San Mamés se queda pequeño ante la demanda existente. «El estadio está prácticamente completo, no hay papel a la venta, no se pueden atender estas peticiones. En el día a día, en lo que trabajamos es en tratar de optimizar el estadio que tenemos a día de hoy. Ya veremos si en algún momento acometemos una obra mayor con una inversión muy fuerte para poder ampliar el estadio. Ahora mismo el club busca huecos hasta debajo de los asientos, nunca mejor dicho», declaró Uriarte.

De hecho, tal y como adelantó este periódico desde la pasada campaña el palco de San Mamés fue reducido de 192 a 148 localidades. Esas 44 butacas quedaron separadas de la zona noble por una pequeña valla y cuentan con un acceso diferenciado. La pasada campaña se vendían entre 455 y 730 euros por encuentro.