El Pespunte contó hace unas semanas las propiedades del alperujo, subproducto del olivar obtenido en el proceso de elaboración del aceite de oliva, era la materia prima esencial del biochar, un producto elaborado por una empresa de Osuna (Carboliva) que ha sido reconocido por la Unión Europea como un fertilizante para todo tipo de suelos. Pero gracias a una investigación del CSIC, organismo del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, que se han dado a conocer en las últimas semanas, este subproducto, lejos constituir un simple desecho agroalimentario, alberga un elevado potencial terapéutico.

El estudio de intervención nutricional se ha publicado en la revista científica Clinical Nutrition y demuestra que un extracto obtenido de este residuo, especialmente rico en el antioxidante hidroxitirosol, consigue atenuar el daño oxidativo y rebajar la inflamación sistémica en personas con sobrepeso y prediabetes.

El trabajo ha sido coordinado por los grupos de investigación PHYTOCHEMICALS, POLIFIBAN y PHYTOBIOMOL del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN-CSIC), adscritos al área de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas del CIBER (CIBERDEM). La investigación ha contado además con la colaboración del equipo de la Universidad del País Vasco liderado por María Puy Portillo, directora científica del CIBEROBN.

49 voluntarios

Para evaluar su eficacia, el equipo diseñó un ensayo clínico con 49 voluntarios diagnosticados con sobrepeso y prediabetes, un perfil poblacional con un riesgo sensiblemente elevado de desarrollar diabetes tipo 2 y complicaciones circulatorias.

Los participantes fueron asignados de manera aleatoria a dos ramas durante 16 semanas: un grupo control que recibió un placebo y un grupo de intervención tratado con una dosis diaria de 15 miligramos de extracto de hidroxitirosol. A lo largo de todo el periodo, los investigadores monitorizaron minuciosamente sus hábitos de dieta, descanso y actividad física, evaluando una amplia batería de biomarcadores plasmáticos antes y después del tratamiento.

Los resultados constataron beneficios clínicos concluyentes en el grupo suplementado. La ingesta continuada del extracto derivó en una reducción significativa de las lipoproteínas de baja densidad oxidadas (oxLDL), un factor determinante en la aparición de placas de ateroma en las arterias, así como en un descenso marcado de la citoquina proinflamatoria interleucina-6 (IL-6). De manera paralela, los análisis mostraron una optimización integral del estado oxidativo celular frente al grupo placebo.

Propiedades saludables

La relevancia de este compuesto radica en su solidez científica. Junto con los flavanoles presentes en el cacao, el hidroxitirosol es uno de los escasos polifenoles que cuenta con una declaración de propiedades saludables formalmente autorizada por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), organismo que avala su capacidad específica para salvaguardar los lípidos sanguíneos frente a la oxidación.

Más allá del impacto biomédico, el proyecto subraya el papel transformador de la biotecnología aplicada a la economía circular. Como explica Raquel Mateos, investigadora del ICTAN-CSIC y corresponsable de la investigación, el estudio permite definir el potencial real del hidroxitirosol en personas con desajustes metabólicos al tiempo que valoriza un subproducto de la aceituna.

En una sociedad con una esperanza de vida creciente pero expuesta a patologías del envejecimiento, el aprovechamiento de estos recursos naturales se perfila como una herramienta accesible para ganar calidad de vida desde la sostenibilidad nutricional.