El responsable del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezaí, ha advertido a los países vecinos de que si se unen a la guerra económica de Estados Unidos contra Teherán serán considerados enemigos y atacados. “Les decimos a todos los países vecinos que no entren en la guerra económica contra Irán. A cualquiera que lo haga, lo consideraremos un enemigo”, ha advertido Rezaí en una entrevista con la cadena estatal iraní IRIB el sábado por la noche.

Estas declaraciones se producen después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara a mediados de esta semana el lanzamiento de una “operación económica” contra Irán, con el fin de asfixiar las finanzas de la República Islámica y forzar algún tipo de avance en un conflicto que ya dura seis meses y cuya resolución no parece cercana. El republicano aseguró que se trata de un plan para un “aislamiento de una escala sin precedentes” e instó a sus aliados a prestar apoyo.

“Si los países que rodean a Irán se unen a Estados Unidos en su guerra económica contra Teherán, atacaremos sus intereses”, ha insistido Rezaí.

El nuevo líder del máximo órgano de seguridad de Irán ha asegurado que se atacarán las rutas de transporte de petróleo que salen del Golfo, que son alternativas al estrecho de Ormuz que está prácticamente cerrado, si sus vecinos se sumaban a esta “guerra económica”, según informan agencias de noticias.

Sobre la República Islámica ya pesan actualmente un profundo embargo comercial y financiero estadounidense pero eso no ha hecho que el país, acostumbrado a una economía de resistencia, se doblegue.

Con estas medidas financieras que se concretarán esta semana, Trump, que no oculta su frustración por el estancamiento del conflicto, aspira a obtener algún resultado positivo concreto cuando faltan algo más de dos meses para las elecciones de mitad de mandato y en un momento en que su popularidad se sitúa en el 33%, el nivel más bajo desde que es presidente.

En la entrevista, Rezaí ha elevado el tono y amenazado los intereses comerciales estadounidenses en la región. “Todavía no hemos atacado ningún interés económico estadounidense”, ha recordado. “Hasta ahora, solo hemos tomado por blanco bases militares, pero si quieren imponernos sanciones económicas, Estados Unidos tiene empresas petroleras y económicas alrededor de Irán y en otros lugares, y las atacaremos”.

Rezaí, ex comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, veterano militar y político de 71 años, encarna la línea dura del régimen y asumió el cargo a mediados de agosto. Su llegada al Consejo Supremo de Seguridad Nacional le sitúa al frente de un organismo que desempeña un papel central en las decisiones sobre la guerra, la diplomacia y el enfrentamiento entre Teherán y Washington.

A mediados de junio, los dos países se pusieron de acuerdo sobre un memorando destinado a detener las hostilidades, pero el plazo para obtener alguna solución acabó la semana pasada sin resultados. Washington y Teherán han mantenido contactos indirectos con la mediación de varios países de Oriente Próximo, como Omán, en un intento de fijar las condiciones para una salida negociada al conflicto.