La posible compra de la compañía Deoleo por parte de Dcoop lleva años sobre el tablero del mercado oleícola. La cooperativa agroalimentaria con sede en Antequera (Málaga) y amplia presencia en Andalucía tiene el músculo financiero suficiente como para adquirir la empresa propietaria de marcas tan reconocidas como Koipe o Carbonell y con una planta envasadora en Córdoba, y ya ha realizado una jugosa oferta: 470 millones por hacerse con el control de Deoleo. La operación podría cerrarse el próximo septiembre, aunque los implicados mantienen aún la cautela. No hay nada cerrado.
Por sí sola, Dcoop ya es un gigante del sector alimentario y superó los 1.400 millones de euros de facturación el año pasado, según los datos de la propia empresa. La compra de Deoleo serviría para afianzar su posición, especialmente en el mercado norteamericano, con unas ventas conjuntas de más de 2.200 millones de euros. Aún quedaría lejos de las grandes empresas europeas como Nestlé, Unilever o Danone, con facturaciones que se cuentan por decenas de miles de millones de euros cada año. Pero esta ampliación de Dcoop la situaría sin duda como otro de los gigantes del sector, sin nada comparable en España ni, en el mundo oleícola, en todo el planeta.
Dos modelos diferentes, un solo sector
Ambas empresas tienen modelos económicos muy diferentes, aunque estén centradas en la venta de aceite de oliva. Dcoop es una compañía de economía social de segundo grado, es decir, una «cooperativa de cooperativas» con una integración vertical. Tiene medio millar de entidades asociadas repartidas por España, sobre todo en la mitad sur, que agrupan a unas 75.000 familias de agricultores. Gran parte de esas compañías, casi 200, son cooperativas de suministros, pero su verdadera fuerza radica en el centenar largo de productores de aceite de oliva. Otros sectores en los que Dcoop está presente son el cereal, los lácteos, el orujo, la ganadería o los frutos secos, de los que posee el mayor almacén de almendra de toda Europa. A su vez, Dcoop posee diferentes grados de participación en otras 16 empresas. Es un entramado complejo que sigue creciendo año tras año.

Un camión de Dcoop en instalaciones de la cooperativa. / CÓRDOBA
Así lo demuestran sus cifras de facturación, que escalaron hasta los 1.421 millones de euros consolidados (incluyendo las filiales españolas) en 2025, lo que supuso un descenso sobre los 1.555 millones del ejercicio anterior. La caída tiene una explicación: los beneficios del año 2024 estuvieron muy marcados por los elevados precios del aceite de oliva fruto de la sequía. En apenas un lustro, desde 2020 hasta 2025, el crecimiento en la facturación de Dcoop ha sido espectacular y se acerca al 50%, partiendo de los 900 millones en cifras redondas que se facturaron en el primer año de la década.
Deoleo, una compañía que cotiza en la bolsa
El modelo de Deoleo es bien diferente. Para empezar, es una compañía privada que cotiza en bolsa, controlada principalmente por los fondos de inversión CVC y Alchemy. En los últimos años, Deoleo ha experimentado grandes cambios en su control, incluyendo la entrada y salida de la propia Dcoop.
Por otro lado, la principal área de negocio de Deoleo es el envasado y comercialización del aceite de oliva, en lugar de su producción directa. Para ello cuenta con una de las plantas de embotellado más grandes del mundo en Alcolea (Córdoba), que tras medio siglo de vida tiene capacidad para envasar 160 millones de litros en diferentes formatos cada año.

Planta envasadora de Carbonell en Alcolea (Córdoba). / Manuel Murillo
Su estrategia consiste fundamentalmente en comprar y seleccionar aceite, elaborar mezclas y calidades, envasar, desarrollar marcas y comercializarlas; no está tan pegada al campo como sí lo está Dcoop. Su porfolio incluye algunas de las marcas de aceite más reconocidas por los consumidores, como Carbonell (el origen de la empresa en Córdoba), Koipe, Bertolli, Carapelli y Hojiblanca, registro este último que procede de la anterior entrada de Dcoop en el accionariado.
Para Deoleo son fundamentales la exportación y el mercado norteamericano. En 2025 facturó 820 millones de euros, de los que tres cuartas partes fueron ventas al exterior; solo las operaciones en EEUU supusieron un 27,5% del total.
El mercado norteamericano, esencial para cualquier empresa
El control de la venta de aceite de oliva en Estados Unidos explica en gran medida la operación de adquisición de Deoleo por parte de Dcoop. El presidente de la cooperativa, Antonio Luque, destacó en un acto organizado por Prensa Ibérica el pasado mes de marzo que el potencial de crecimiento del consumo en EEUU lo convertirá a medio o corto plazo en el principal mercado oleícola, con medio millón de toneladas. De cumplirse su pronóstico, EEUU sería el mayor consumidor de aceite superando a España. Nadie quiere perderse su parte de un pastel que tiende a crecer.

Antonio Luque, durante su participación en un acto organizado por Diario CÓRDOBA el pasado mes de marzo. / Manuel Murillo
Actualmente, Dcoop posee la mitad de la principal marca que opera en EEUU, Pompeian, con un 20% de cuota de mercado. Lleva tiempo intentando hacerse con el 100%, una operación que ahora está en stand by por la errática política comercial de Donald Trump. Por su parte, Deoleo tiene Bertolli, fundamental en el mercado norteamericano y en otros países. La adquisición de Deoleo por parte de Dcoop obligaría a desprenderse de algunas de estas marcas para respetar las leyes antimonopolio norteamericanas. Previsiblemente, los sellos Carapelli y Bertolli pasarían a otros operadores del sector oleícola, mientras que Dcoop se reservaría Pompeian.
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