Un almacén del gigante electrónico ruso, Ozon, en la región de Oremburgo cerró hoy sus puertas tras la caída de unos drones en sus instalaciones, informaron las autoridades locales. La víspera también suspendió sus operaciones un complejo de Ozon en la región de Samara, que fue atacado por drones.

«Las operaciones del almacén han sido suspendidas. La red logística continúa operando con normalidad, garantizando el procesamiento ininterrumpido de los pedidos», indicó Ozon en un comunicado tras el incidente en Oremburgo. En la empresa indicaron que «las rutas logísticas hacia y desde el almacén dañado se han cancelado y se redistribuirán entre otras instalaciones».

Las autoridades locales informaron previamente del derribo de varios drones enemigos en una zona económica especial donde se ubican varias empresas, incluidas las instalaciones de Ozon. Los fragmentos de los aparatos, según la versión oficial, cayeron en las instalaciones del gigante del comercio electrónico, causando un incendio que fue apagado sin causar víctimas.

Se trata de la segunda vez que Ucrania ataca una de las instalaciones de Ozon, que junto con la empresa Wildberries cuenta con múltiples almacenes por todo el país, que abastecen a la población de toda clase de mercancías a través de pedidos en línea.

Las autoridades rusas prometieron esta semana ayudar a Wildberries a restaurar las instalaciones destruidas por los ataques enemigos en vista de los daños de miles de millones de rublos que sufre la empresa. La víspera, el presidente ruso, Vladímir Putin, dijo además que Kiev había abierto una caja de Pandora con sus ataques en la retaguardia rusa y prometió responder a los mismos.