La aerolínea francesa Air France ha tomado la drástica decisión de clausurar de forma permanente la exclusiva sauna situada en su sala VIP del Terminal 2E, Hall L, en el aeropuerto Charles de Gaulle de París. Este espacio de relajación ha sido cerrado a raíz de reiterados episodios de comportamiento inapropiado por parte de algunos pasajeros, según ha desvelado el portal especializado Live And Let’s Fly.
Esta lujosa sauna formaba parte de una zona privada que incluía un amplio espacio para el baño y un vestuario. El recinto, elegantemente revestido en madera, estaba concebido para ser utilizado de manera exclusiva por un solo pasajero o un grupo cerrado por turno, garantizando así la máxima privacidad.
El fin de una experiencia exclusiva por conductas indebidas
En las visitas más recientes al aeropuerto parisino, los usuarios han notado que el recinto ya no cuenta con las placas informativas que anunciaban este servicio. Aunque el interior de madera todavía es visible desde fuera, la puerta permanece ahora cerrada bajo llave y luce un cartel de acceso restringido de uso exclusivo para empleados.
Al ser preguntados por esta repentina desaparición, el personal del área de duchas fue tajante al confirmar que el servicio había terminado para siempre. Poco después, un gerente de la sala VIP ratificó que no se trataba de una medida temporal ni de un cierre por mantenimiento.
El responsable explicó que algunos viajeros estaban utilizando las instalaciones para realizar actividades que no debían. Sin querer entrar en detalles específicos, el trabajador dejó claro que el comportamiento inadecuado y recurrente de los usuarios obligó a la dirección de la aerolínea a suprimir definitivamente esta solicitada atracción.
Helsinki se queda como el último gran refugio
En la actualidad, las descripciones del lounge de Air France en el Hall L siguen promocionando servicios premium como las amplias duchas y los tratamientos estéticos de la firma Clarins. Sin embargo, cualquier mención a la sauna ha sido eliminada por completo de sus catálogos, confirmando que no hay marcha atrás en la decisión.
El cierre de esta instalación en París supone la pérdida de una de las comodidades más singulares del circuito de salas VIP a nivel mundial. Este tipo de espacios de relajación profunda son una absoluta rareza en los grandes aeropuertos internacionales, lo que convertía al Charles de Gaulle en una parada muy especial.
Tras la drástica medida de la compañía francesa, los amantes de este servicio tienen muy pocas alternativas. En estos momentos, la sauna de la sala VIP de Finnair en el aeropuerto de Helsinki se consolida como una de las pocas opciones disponibles en el mundo. La aerolínea finlandesa sigue ofreciendo esta tradicional comodidad en su exclusivo espacio Platinum Wing, situado en la zona no Schengen del aeródromo.