¿Cómo se presenta esta nueva temporada en el Alba Berlín, en la que además vuelven a defender el título liguero?
Va a ser difícil. Después de triunfar todo el mundo tiene las expectativas altas y todo el mundo te quiere ganar.
Como cada año vuelven además a estar condenados a reinventarse, sobre todo compitiendo ante un Bayern Múnich que les supera ampliamente en presupuesto, para poder seguir en la pelea por los títulos …
El Bayern tenía este año el triple de presupuesto que nosotros, según los datos que salieron publicados en la liga y fue casi un milagro. Uno intenta siempre ver que puede hacer para intentar sorprender, hasta cierto punto, el año que viene a nuestros rivales.
¿Cómo surgió esa iniciativa de llevar la bandera canaria en el ribete de la camiseta del Alba Berlín de esta próxima campaña?
Fue un poco fruto de la casualidad (risas). El azul y el amarillo son nuestros colores y siempre solemos tener algún ribete blanco de alguna manera, porque Adidas lo pone así. Este año decidieron añadirle un ribete azul al blanco y al final les gustó como quedaba el resultado que era esa bandera canaria y así se quedó. Este año, la tercera equipación que usaremos en la Champions será blanca.
¿Qué balance hace de su primera temporada combinando la Bundesliga con la Champions, después de dejar atrás la exigente etapa en la Euroliga?
Nos ha ido bien, porque la Euroliga te pasa mucha factura, incluso a los equipos que tienen presupuestos altos. En nuestro caso estábamos muy por debajo presupuestariamente de todos los demás y nos mataba. Lo condicionaba todo y tuvimos dos años en los que en el primero jugamos la final de la Bundesliga, pero en el segundo ya fue muy difícil competir en tu propia liga. El cambio a la Champions nos ha ido mejor porque se adapta a nuestro presupuesto y nos da más aire para poder competir. Lo otro es un no parar mental y físicamente.
¿Ya ha digerido desde la distancia el descenso del otro club de sus amores, el Granca?
Sí, creo que un poco como todo el mundo, porque como han hecho un buen equipo parece que han devuelto un poco la ilusión. No me lo esperaba. El último partido lo estábamos viendo juntos todos los canarios y cuando creíamos que ya todo había pasado, de repente llegó esa falta tan rápida y ese triple decisivo. Fue un palo para todos.
Usted fue uno de los especialistas externos a los que consultó el consejero Aridany Romero en esa búsqueda de decisiones adecuadas tras consumarse el descenso. ¿Le gusta el proyecto final que se ha creado con Francesc Solana como director deportivo y con Bruno Savignani como entrenador del equipo?
Francesc tiene mucha experiencia a nivel ACB, pero también en LEB. Es importante tener gente con esa experiencia y con esa capacidad económica que tienen, porque el Cabildo sigue apoyando al club a muerte, de modo que con él y con Bruno Savignani, que también tiene experiencia en la categoría, además de los fichajes que han hecho, yo pienso que es para estar satisfechos y ahora ponerse a trabajar. No va a ser fácil aunque tengan una base buena con ese trabajo, ahora viene la parte más difícil que es llevar ese objetivo a cabo.
Solana ha tomado el camino de la lógica a la hora de confeccionar el equipo con un entrenador que tiene el récord de victorias en la categoría, con un núcleo duro de jugadores que ya conocen al entrenador, con tres jugadores claves las temporadas pasadas que siguen en el club y además añadiendo canariedad con los fichajes de Fran Guerra y Christian Díaz. ¿Qué le parece la fórmula?
Tiene muchos ingredientes positivos y para generar ilusión. Es un proyecto que tiene buena pinta.
¿Le sorprendió la decisión de Alocén y Pelos de quedarse en el equipo a pesar del descenso?
Desconozco toda la operación. En algunos casos por ejemplo que yo he vivido a veces las situaciones vienen forzadas por los contratos y si no se encuentra un acuerdo para que salgan, se tienen que quedar. Por otro lado, es mérito del club desde hace muchos años crear un ambiente de trabajo que sea atractiva para los profesionales, por poder convencer a este tipo de jugador, que hagan un sacrificio y decidan quedarse. Son cosas muy de agradecer. Además, en la Isla se está muy bien.
Para sorpresa la decisión de Fran Guerra de romper su contrato con el Canarias para venir a jugar al equipo de su tierra …
Le conozco muy bien porque le tuve en el Estudiantes. Estaba en la cantera con doble licencia junto a Edgar Vicedo. Él encontró un sitio en el Canarias en el que se desarrolló bien y donde se apreciaron sus valores. Pero es cierto que él siempre le había quedado la espinita de jugar para el equipo de su tierra, porque por las circunstancias salió muy joven y nunca había tenido antes la posibilidad de hacer algo así. Tiene valor su decisión porque va a jugar en la LEB, no en la ACB. Es un muy buen fichaje.
¿Comparte la decisión del club de no aceptar su condición de favorito al ascenso a pesar de tener el presupuesto más alto de la historia y una plantilla de ACB?
Considerarse favorito y no respetar la competición son dos cosas diferentes. En el deporte en ocasiones se dan circunstancias como la nuestra que ganamos la liga sin ser los favoritos. Hay una costumbre de achacar al favorito cuando no gana que pudo tener dejación de funciones y eso es lo que todo el mundo quiere evitar. Todos quieren evitar llevar el cartel de favoritos porque te mete presión, te pone responsabilidad, como objetivo de los demás y al final no trae nada bueno, especialmente en deporte. Somos favoritos, pero eso no implica que vayamos a ganar. Indudablemente el Granca tiene unas capacidades suficientes para ganar la liga en Primera FEB o para ascender, pero como esto es deporte, esto va a quedar en el aire hasta que se certifique. Certificarlo es muy difícil, independientemente de que el favorito pueda tener mayores capacidades que los demás. Todo el mundo quiere ir de tapado, porque bajo presión se rinde menos, todo es peor.
¿Cuál es el camino para evitar ser el nuevo Estudiantes?
El Estudiantes es un club muy particular, es diferente en todo a todos los demás, ese es el atractivo y su grandeza. Hay que respetar la competición y el ejemplo del Estudiantes, que baja de ACB y no puede subir inmediatamente. No es un tema de fórmulas, sino que luego hay que jugar bien para ganar y eso es algo que se aplica a cualquier competición y eso es lo que hace tan bonito el deporte y que cualquier cosa pueda pasar.
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