El ambiente en los aledaños del Riyadh Air Metropolitano venía cargado de expectación antes de rodar el balón, no solo por la trascendencia de los puntos en juego, sino por el foco mediático absoluto puesto en la figura de Julián Álvarez. Tras semanas de intensas especulaciones, rumores de mercado y un constante cruce de informaciones, el delantero argentino regresaba a una convocatoria oficial del Atlético de Madrid bajo la atenta mirada de la afición rojiblanca y del cuerpo técnico encabezado por Diego Pablo Simeone.
En este contexto de máxima atención, el presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, atendió en exclusiva a los micrófonos de ‘ElDesmarque’ para analizar el panorama del club, valorar la reacción de la grada y, sobre todo, responder con contundencia a los temas más espinosos que han marcado la actualidad colchonera en las últimas semanas.
La primera cuestión obligada giraba en torno al ariete albiceleste. El periodista trasladó al mandatario la duda que flotaba en el ambiente: el recibimiento que brindará el feudo atlético a Julián Álvarez tras un verano convulso en el que su nombre no ha dejado de copar titulares y después de que Simeone ya valorase su presencia en rueda de prensa. Lejos de esquivar la pregunta o recurrir a evasivas diplomáticas, Cerezo optó por zanjar cualquier tipo de debate respecto al compromiso y pertenencia del futbolista: «Mira, yo creo y lo único que te puedo decir, porque creo que es lo único suficiente en este caso después de un verano bastante complicado con el tema de preguntas continuas sobre el tema de Julián Álvarez, que es un jugador del Atlético de Madrid, que siempre ha sido un jugador del Atlético de Madrid, que nunca hemos tenido intención de venderlo, y que es un jugador del Atlético de Madrid y está a disposición del entrenador para salir cuando quiera el entrenador».
Con estas palabras, el dirigente colchonero quiso dejar claro ante la audiencia que la entidad nunca contempló la salida del delantero y que la confianza depositada en su figura sigue siendo total tanto por parte de la directiva como del cuerpo técnico, disipando, de momento, cualquier sombra de duda sobre su continuidad en el proyecto deportivo. En SPORT ya hemos contado que el Barça está atento a lo que pueda pasar hoy en el Metropolitano, y como puede influir la reacción del estadio con la continuidad del jugador.
No obstante, la conversación no terminó ahí. El tramo final de la comparecencia elevó todavía más la temperatura institucional al abordar las recientes declaraciones de Miguel Ángel Gil Marín en la Agencia EFE. En dicha entrevista, el consejero delegado rojiblanco había denunciado abiertamente una supuesta falta de respeto por parte de determinados clubes a la hora de abordar negociaciones e intereses de mercado.
Al ser preguntado de manera directa sobre si el Fútbol Club Barcelona había incurrido en esa falta de respeto hacia la entidad del Metropolitano durante sus últimos movimientos, Enrique Cerezo no se mordió la lengua y mostró su disconformidad con el proceder de la cúpula azulgrana: «Yo lo que considero es que el Fútbol Club Barcelona no ha estado a la altura de las circunstancias y no ha hecho lo que normalmente se suele hacer en estos casos».
El presidente rojiblanco ratificó así el malestar institucional que reina en el seno del Atlético de Madrid con respecto al comportamiento del conjunto catalán, evidenciando un distanciamiento evidente entre ambas directivas tras un periodo estival marcado por tensiones dentro y fuera de los despachos.
ALEMANY TRATA DE CERRAR EL TEMA
Mateu Alemany ha querido dar un carpetazo definitivo a uno de los seriales más comentados de los últimos meses en el entorno del club. El director deportivo se mostró tajante en los micrófonos de ‘DAZN’ antes del inicio del encuentro, aprovechando la presencia de Julián Álvarez en la lista oficial para desactivar el constante ruido mediático generado alrededor de su futuro inmediato y su rol dentro de la plantilla.
El tema no es otro que la posible marcha de Julián al FC Barcelona y es que el jugador durante el Mundial dejó claro que quería salir y que era su sueño pero el club rojiblanco se cerró en banda e incluso elevó una queja por el contacto del club blaugrana con el jugador.
«Ha sido un tema recurrente, cinco meses o seis, pero lo importante es cómo estamos», señaló el ejecutivo balear, visiblemente tranquilo al analizar el desenlace de la situación. Para el dirigente, el hecho de que el atacante forme parte activa de la expedición y se siente junto al resto de suplentes habla por sí solo: «Julián está convocado y disponible para jugar, eso lo dice todo y pone a todo el mundo en su sitio».