Ronald Araujo no fue titular en St James’ Park, pero sí pudo estrenarse oficialmente con el Liverpool en la Premier League. El charrúa saltó al césped en el 70′ para sustituir a Jérémy Jacquet, central de 21 años fichado del Rennes por 63 millones de euros y que no se lo va a poner nada fácil en Merseyside. Ingresó con 2-1 en el marcador y vio cómo el conjunto de Iraola lograba rescatar un punto gracias a Víctor Muñoz, que provocó un penalti en el último suspiro. Szoboszlai no perdonó desde los once metros y selló el 2-2 con un potente disparo a la escuadra.

«Siempre tendremos a Ronald listo para salir al campo»

Jacquet reúne las condiciones para ser un central a tener muy en cuenta en un futuro próximo: buen trato de balón y potencia y determinación a campo abierto. De hecho, Iraola admitió que no fue una decisión fácil de tomar: «Los dos han jugado bien. Jeremy tiene unas cualidades muy buenas tanto con el balón como sin él. Hoy será un partido muy exigente, pero siempre tendremos a Ronald listo para salir al campo«.

El estreno de Ronald con la camiseta ‘red’ en el último amistoso de la pretemporada ante el Como dejó muy buen sabor de boca en Anfield. Su intensidad sin balón no pasó inadvertida entre los hinchas, ni tampoco para un Liverpool que presumió de su nuevo central en sus redes sociales.

Víctor Muñoz, al rescate

Elanga adelantó a las urracas en el Tyneside e Iraola, que realizó un par de ajustes al descanso, encontró alivio en el temprano empate que firmó Gakpo. El neerlandés empaló el balón desde muy lejos, aunque la alegría fue efímera porque Willock respondió de inmediato para situar el 2-1 en el electrónico.

No debe pasarse por alto un detalle clave: el Newcastle, con Mathhias Jaissle en el banquillo tras la partida de Eddie Howe, perdió este verano a pesos pesado del vestuario como Gordon, Tonali y Guimaraes y realizó un admirable ejercicio de resistencia en el encuentro

Con Araujo en el verde, el Liverpool se fue a la desesperada por un empate llegó prácticamente sobre la bocina. El charrúa apenas fue exigido y estuvo correcto con balón, además de contener una peligrosa llegada de las urracas antes del 2-2 de Szoboszlai.