El cine de terror vive un gran momento tanto en lo creativo como si se atiende a la respuesta en taquilla. Una coyuntura propicia en la que conviene no pasar por alto la contribución de los imaginarios que allanaron el camino, caso de ‘Insidious’, uno de los grandes referentes de la pasada década. La saga sobre entes parásitos y el mal existente al otro lado cerró etapa con ‘Insidious. La puerta roja’, la quinta entrega, en la que volvía la familia protagonista de las dos primeras. El plano de los muertos daba para continuar con las descripciones siniestras, y la franquicia materializa sus deseos de continuidad en ‘Insidious. Fuera del más allá’. Construida sobre la fuerza de sus pasajes, y bastante interesante por ello aunque el enfoque traiga sus peajes narrativos, la secuela refleja además el gusto y la capacidad de estos títulos por las variaciones desde la base reconocible. Su camino recuerda al que tomaron los capítulos tres y cuatro, que fueron precuelas de la original.