La Selección Española femenina sub-16 ha culminado un Campeonato de Europa sencillamente deslumbrante. Tras apabullar en semifinales por 38 puntos a su rival, las jugadoras españolas saltaron a la pista con la firme ambición de rematar la faena y colgarse una medalla de oro más que merecida. Frente a una Eslovenia que venía de sufrir para certificar su pase a la final, el combinado nacional impuso desde el salto inicial un ritmo asfixiante, abriendo brecha rápidamente con un 4-10 en los primeros minutos. España se sentía plena de confianza, desplegando un baloncesto fluído y dominador que le permitió cerrar el primer cuarto con una holgada ventaja de 9-21.

Anastasia Lishchuk, jugadora del Valencia Basket

Anastasia Lishchuk, jugadora del Valencia Basket / FIBA

El segundo periodo arrancó con la misma tónica de superioridad. Una canasta en penetración por la derecha de Amelia Alonso ampliaba la distancia (9-23) y marcaba el camino hacia un monólogo absoluto sobre la cancha. La fluidez en el juego colectivo y la efectividad bajo el aro aplastaron cualquier atisbo de reacción eslovena, alcanzando el descanso con un contundente 19-39 que dejaba la final prácticamente sentenciada. Tras el paso por vestuarios, la maquinaria española no levantó el pie del acelerador y la renta continuó aumentando de forma imparable hasta el 32-61 con el que concluyó el tercer cuarto.

El sello ‘taronja’ impulsa a una generación de leyenda

El último cuarto fue un mero trámite para sellar el triunfo definitivo por 40-87, desatando la locura en el banquillo nacional y certificando el título europeo de una generación dorada. El eje vertebrador y motor indiscutible de esta gesta ha llevado grabado el ADN del Valencia Basket. Las cuatro canteranas ‘taronja’ han cuajado un torneo espectacular, asumiendo galones de principio a fin y demostrando que representan el futuro más brillante del baloncesto nacional.

Paula Reynal en el encuentro

Paula Reynal en el encuentro / FIBA

Paula Reynal tuvo unactuación colosal en la gran final, lideró la anotación del encuentro con 18 puntos (7/11 en tiros de dos y 4/4 en libres), 5 rebotes, 2 asistencias, 2 tapones y 19 de valoración en 21 minutos. A su lado, Amelia Alonso, subcampeona del mundo sub-17 que volvió a estar en el quinteto titular, firmó un partido soberbio rozando el doble-doble con 11 puntos, 8 rebotes, 5 asistencias, 3 recuperaciones y un impactante +39 en pista (21 de valoración en 24 minutos). Fue la mejor valorado y la MVP de todo un torneo en el que ambas forman parte del quinteto ideal.

Amelia Alonso, jugadora del Valencia Basket

Amelia Alonso, jugadora del Valencia Basket / FIBA

Por su parte, la pívot Anastasia Lishchuk, una fuerza de la naturaleza de 2,03 metros de estatura con tan solo 14 años, volvió a exhibir su intimidante presencia interior tras sumar 4 puntos, 6 rebotes, 2 asistencias, 3 robos y 4 tapones para 14 de valoración. Completó la representación valencianista Uki Igbinedion, quien aportó 4 puntos y 2 rebotes en 8 minutos, coronando una actuación coral de cuatro jugadoras llamadas a marcar una época en L’Alqueria del Basket y en el baloncesto profesional.