El objetivo de las tecnológicas es claro: que cada vez les dediquemos más tiempo. Más tiempo enganchados, más dinero para ellas. Por eso Meta se sienta en el banquillo de los acusados en EEUU. Está acusada de crear un sistema para que el consumo de Facebook e Instagram sea compulsivo por parte de familias de niños enganchados.
«Mi hijo no se quitó la vida. A mi hijo le mataron». El hijo de Shanon se suicidó. La hija de Lori, también: «Perdonad… estoy aquí porque mi hija debería estar viva». Ambos estaban enganchados a las redes sociales.
Junto a otras familias se han unido esta semana en el comienzo del juicio contra Meta. La demanda define el sistema como psicológicamente manipulador con notificaciones constantes, ofreciendo contenido que nos interesa con stories que no paran y el scroll infinito, contenido que no para.
Porque Zuckerberg y los suyos guardaron silencio siendo conscientes de todo lo que generaban, aseguran las familias.
El juicio ha comenzado en Estados Unidos pero esa pregunta, si Meta es responsable o no del enganche podría viajar a otros lugares del mundo. «La Comisión Europea lleva dos años para ver si ese diseño de la aplicación podría estar causando daño o incumpliendo alguna normativa», apunta Laura Dávara, abogada de Dávara&Dávara.
Porque según la legislación europea, está obligada a valorar los riesgos.
Putin no frena sus ataques
Los detalles El presidente ha vuelto a insistir en la necesidad en la necesidad de misiles antiaéreos para defenderse. Y es que los continuos ataques que le lanza Rusia dejan en evidencia el agujero en el sistema defensivo de Kyiv.