La SD Huesca ha aumentado en las últimas horas su ofensiva para intentar el fichaje de Rubén Iranzo, incorporación que el Real Zaragoza tiene cerrada en la práctica, con el OK del Valencia, de Ron Gourlay, su CEO, a la espera de la peculiaridad de un club que se maneja desde Singapur, donde reside su máximo accionista, Peter Lim, lo que retrasa mucho cualquier operación. El viaje del central se espera para este lunes o el martes, aunque en las últimas horas el Huesca ha aumentado su apuesta por el zaguero de Picanya, mejorando la oferta zaragocista para el Valencia, en el porcentaje de los derechos del jugador en concreto.
El conjunto oscense ofrece al Valencia que se quede con un 50% del pase del central, mientras que en la operación del Zaragoza ese porcentaje es del 25%, además de mejorar ligeramente otras cantidades para el futbolista. Con todo, la determinación absoluta del defensa es la de llegar al club zaragocista y así lo transmite su entorno, que ofrece un mensaje de tranquilidad en que la operación, más allá de los mecanismos de funcionamiento del Valencia, se cierre con el club aragonés, como así lleva tiempo pactada esperando la autorización che, tal y como adelantó este diario.
Lo normal es que antes del martes Iranzo ponga fin a 14 años en el club de Mestalla y llegue al equipo zaragocista con un acuerdo de traspaso a coste cero en el que el conjunto valencianista se reserva un 25% del pase y tendría un derecho de tanteo, firmando por varias temporadas, tres en principio. Rubo, central de 23 años, con 1,82 metros y que fue internacional sub-19, entró en la cantera del Valencia en benjamines, es el capitán del Mestalla y ha jugado ya 12 partidos con el primer equipo desde que en la 21-22 se estrenó con Bordalás. En la pasada campaña participó en cuatro encuentros del Valencia de Corberán, tres de ellos de Copa, anotando un gol en Burgos. El Valencia tiene cubierto ese puesto en el eje de la zaga (Tárrega, De Haas, Copete, Diakhaby e Iker Córdoba, de regreso de su cesión y que en principio también saldrá) y el Mestalla en Segunda RFEF ya se le queda pequeño.
Rubo es un defensa aseado con el balón, rápido y fuerte, al que su nivel técnico le permite jugar de lateral derecho. De hecho, en el primer equipo lo ha hecho mucho más en esta demarcación.
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