Las autoridades sanitarias no bajan la guardia. Tras la explosión de casos de la viruela del mono o MPox en 2022 y el posterior descenso, los contagios se siguen sucediendo de forma mucho más atenuada pero constante.

En lo que va de año, la Región de Murcia ha confirmado siete personas afectadas por esta infección viral que se transmite a través del contacto estrecho piel con piel, una cifra que de primeras puede parecer exigua pero que supone casi el doble de las que se contabilizaron en todo el ejercicio 2025, según el último Informe de Vigilancia Epidemiológica del Instituto de Salud Carlos III publicado este mismo mes de agosto.

Los datos están ahí y aunque, de momento, no son alarmantes, desde el servicio de Epidemiología de la Consejería de Salud analizan cada caso positivo al detalle para conocer las causas de transmisión, el origen y si hay o no relación entre los contagiados.

La viruela del mono es una infección viral causada por un virus de la misma familia que la viruela humana. Entre sus síntomas destaca la fiebre, el dolor de cabeza, el cansancio, los ganglios inflamados y lesiones en la piel o ampollas. Se contagia por contacto físico muy cercano y una gran parte de los casos se dan en hombres que mantienen sexo con hombres.

El informe del Carlos III recoge que desde el inicio del brote en abril de 2022 se han notificado en España 9.965 casos. De ellos, 549 corresponden a estos primeros meses de 2026, con una incidencia acumulada este año de 1,1 casos por 100.000 habitantes.

La Región de Murcia acumula desde el brote del año 2022 un total de 117 infecciones de MPox

En la Región de Murcia se han confirmado en los últimos cinco años un total de 117 casos de MPox, la mayor parte de ellos (89) durante el año 2022, cuando se produjo el brote. Las cifras fueron cayendo hasta los 10 notificados en 2023; los 7 casos de 2024; y los 4 contagios de 2025. Sin embargo, en la primera mitad de este año 2026 los contagios han aumentado hasta los 7, lo que supone un repunte de los mismos.

La jefa del servicio de Epidemiología en la comunidad, María Dolores Chirlaque, explica que los siete pacientes que han dado positivo a la viruela del mono este año en la Región «han tenido una evolución favorable» y todos se encontraban entre los 25 y los 44 años de edad.

Tras los controles llevados a cabo en estos afectados para conocer el origen y el seguimiento posterior, se ha determinado que no existe una relación entre ellos «ni se trata de un brote, ya que todos han sido casos aislados».

Cuando hay constancia de una posible infección por MPox, que puede ser detectada por el propio médico de familia al ver los síntomas característicos en el paciente atendido en consulta, Epidemiología pone en marcha el protocolo realizando la encuesta epidemiológica del propio Ministerio de Sanidad y estableciendo los contactos que han mantenido.

«Estos contactos estrechos pasan al equipo de vacunas para determinar si hay ponerles quimioprofilaxis, que es el tratamiento indicado para evitar que haya brotes», indica Chirlaque.

Sobre el aumento de la incidencia este año 2026 respecto al pasado, la responsable de Epidemiología afirma que «no supone una alera porque todos son casos aislados y están controlados», aunque no bajan la guardia.

El último balance del año del Instituto de Salud Carlos III recoge que en 2026, el 95,5% de los casos son hombres, la mediana de edad es de 37 años y el 67,3% tiene entre 30 y 49 años.

Entre las personas con información sobre su orientación sexual, el 77,2% de los infectados son hombres que tienen sexo con hombres. El mecanismo de transmisión considerado más probable fue el contacto estrecho en el contexto de relaciones sexuales en el 63,8% de los casos, aunque en un 33,1% no constaba el mecanismo.

Durante este ejercicio se han registrado 51 hospitalizaciones y dos fallecidos

Gravedad

Respecto a la gravedad, en 2026 se habían registrado en España 51 hospitalizaciones, el 9,3% de los casos, y dos fallecimientos. Los dos fallecidos presentaban infección por VIH con inmunosupresión avanzada; uno no estaba vacunado frente a MPox y del otro no se disponía de información vacunal.

El propio Centro Nacional de Epidemiología concluye que, por ahora, no se observan cambios significativos en las características clínicas y epidemiológicas de los casos de 2025 y 2026.

Un dato relevante son los subtipos del virus que están circulando. Mientras que en el brote del año 2022 era el clado II el protagonista, en los casos de este 2026 está circulando el clado I, especialmente el subclado I-b, que es menos grave que el I-a, según detalla María Dolores Chirlaque.

Así, de los 549 casos detectados este año en España, 242 (44,1%) se clasificaron como clado I / I-b: 40 como clado I y 202 como I-b; 135 correspondían a clado II / II-b y en 172 no constaba todavía el clado. España detectó el primer I-b importado en septiembre de 2025 y la primera transmisión comunitaria en octubre de 2025. Por tanto, el clado I-b ya no se limita a casos importados.

Claves

Vacunación

Se recomienda la vacunación antes de la exposición a personas con prácticas sexuales de mayor riesgo (múltiples parejas o sexo en grupo), así como a determinados profesionales con riesgo ocupacional cuando no pueda garantizarse una protección adecuada y a ciertos viajeros a zonas afectadas. La pauta es de dos dosis separadas al menos por 28 días. También se recomienda la vacuna posexposición a quienes hayan mantenido un contacto estrecho y no hayan pasado el MPox.

Síntomas

Hay que estar atento si aparece un cuadro compatible (especialmente lesiones vesiculares o pustulosas, con o sin fiebre, ganglios, cefalea o dolores musculares), la prioridad es consultar para un diagnóstico precoz. El principal mecanismo de transmisión en España sigue siendo el contacto físico estrecho y directo con lesiones o fluidos.

Aislamiento

Actualmente no se exige aislamiento domiciliario sistemático en casos leves. Sí se deben minimizar los contactos, especialmente con personas vulnerables, cubrir las lesiones y evitar el contacto físico y las relaciones sexuales hasta que todas las lesiones hayan cicatrizado. Sanidad recomienda además preservativo durante las 12 semanas posteriores a la cicatrización, mascarilla quirúrgica si existen síntomas respiratorios, no compartir ropa, toallas o utensilios.

Tratamiento

No existe un tratamiento específico para el MPox, pero los afectados sí que reciben un tratamiento de soporte en función de los síntomas. Este puede estar formado por antihistamínicos, antiinflamatorios y antibióticos si hay heridas que se hayan infectado.