Mario Vaquerizo estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Y, aunque ahora no se emplee de ello en las ocasiones en las que sube a un escenario, sí que es cierto que ha sabido diversificar el trabajo. «Me hace mucha ilusión ser periodista y sigo ejerciendo el periodismo pero a la vez también me gusta ser showman y estar en un grupo de música y hacer tertulias en la radio y hacer pregones», contó en una entrevista al Diario de Madrid. Él mismo contó que «todas y cada unas de estas facetas» le definen como persona. «Las cosas que no me gusta hacer sencillamente no las hago», apostilló.
Además, también confesó una de sus mayores aficiones; estar entre papeles. «Aunque no lo parezca, me encantaría ser documentalista y bibliotecario, de hecho, hace cuatro años me volví a matricular por la Complutense para estudiar lo que antes se llamaba Biblioteconomía y Documentación», relató al mencionado medio. Y es que le fascina «estar entre papeles, archivos, buscar información, pero lo dejé porque no tengo tiempo para todo».
El sueño frustrado de Mario Vaquerizo
Mario Vaquerizo. | Foto: Víctor Ubiña
Como decíamos, aunque se le conoce principalmente por su faceta mediática, sus apariciones en televisión y por ser el líder del grupo Nancys Rubias, Mario Vaquerizo es periodista de formación. Su relación con el Periodismo combina una vertiente estrictamente académica y profesional con su pasión por la cultura pop, la música y el entretenimiento. Estudió la carrera de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), en la conocida Facultad de Ciencias de la Información, donde se licenció a finales de la década de 1990. Antes de saltar a la fama ante las cámaras, ejerció activamente como periodista y crítico musical. Trabajó en la redacción de revistas especializadas del sector como Rolling Stone, Popular 1, La Razón o Superpop.
Tras sus inicios escribiendo artículos, redirigió su carrera hacia la comunicación corporativa y el marketing dentro de la industria musical. Fundó su propia agencia de representación y comunicación, gestionando las relaciones públicas de destacados artistas del panorama español, como Fangoria —el grupo de su mujer, Alaska—, Dover, Merche o Elsa Pataky. Aunque con el paso de los años su perfil mutó hacia el de un personaje televisivo de gran éxito —impulsado especialmente a partir del reality show Alaska y Mario en 2011—, Vaquerizo ha reiterado en numerosas ocasiones que mantiene una visión periodística en la forma en que gestiona su imagen pública, sus proyectos y sus intervenciones en los medios.
Su etapa como estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense
Durante sus años de estudiante en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Mario Vaquerizo coincidió en las aulas y pasillos con varias figuras que más tarde se convertirían en referentes de la televisión, el periodismo y el cine en España. Una de sus coincidencias más famosas fue con la reina Letizia. Ambos cursaron la licenciatura de Periodismo en la misma época. También, el conocido presentador y director de Antena 3 Noticias, Vicente Vallés, pasó por las mismas aulas en esa etapa formativa de los primeros noventa.
Comunicadores y colaboradores de televisión con los que entabló amistad y complicidad durante su etapa universitaria como Santi Villas y Frank Blanco, con quien compartió ambiente académico y de ocio nocturno en el Madrid de la época. Aunque Amenábar cursó la especialidad de Imagen (Comunicación Audiovisual) en la misma facultad y abandonó la carrera antes de terminarla para rodar Tesis, coincidió en el mismo edificio e itinerario temporal con la generación de Mario. Esa etapa en la Complutense de comienzos de los noventa fue una auténtica cantera de la que salieron muchos de los profesionales que pasaron a liderar los medios de comunicación en España años después.
Tras licenciarse en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid a finales de la década de 1990, la carrera de Mario Vaquerizo ha evolucionado desde el periodismo escrito y la representación artística hasta convertirse en un fenómeno de masas y un rostro omnipresente en el entretenimiento en España. Sus primeros pasos laborales estuvieron vinculados a la prensa escrita musical y de prensa rosa juvenil, redactando artículos y críticas para medios como Rolling Stone, El País de las Tentaciones, La Razón, Vanidad o Superpop.
A finales de los 90 ingresó en la discográfica independiente Subterfuge Records, donde desempeñó labores de comunicación y prensa. Allí conoció y trabajó con grupos como Fangoria. Más adelante fundó su propia agencia, ejerciendo como representante artístico de figuras como Fangoria, Dover, Silvia Superstar o la actriz Elsa Pataky. En 2004 fundó el grupo de pop electrónico y glamour Nancys Rubias, concibiéndolo inicialmente como un proyecto cómico para una sola actuación. Tras llamar la atención de la discográfica Warner, el proyecto se consolidó como una banda real, lanzando múltiples álbumes e interpretando temas populares como Peluquitas, Sálvame o Me da igual.
Eugenia Martínez de Irujo junto a Gonzalo Miró y Mario Vaquerizo. | Gtres
En 2011 su popularidad alcanzó un punto de inflexión radical tras el estreno del reality show Alaska y Mario en MTV España. El programa mostraba su día a día junto a su mujer, la cantante Alaska, convirtiéndolo en una figura clave de la cultura pop nacional. A partir de ese momento se convirtió en un colaborador habitual de radio y televisión, participando en espacios de gran audiencia como El hormiguero, El programa de Ana Rosa, Zapeando, TardeAR o el programa radiofónico Yu: no te pierdas nada. También ha concursado en varios talent shows televisivos, además de realizar cameos en series, películas y prestar su voz al doblaje en producciones de animación como Hotel Transylvania o Doraemon.
Ha publicado varios libros a lo largo de su carrera, combinando biografías de referentes culturales —Fabiografía, dedicada a Fabio McNamara; o Costus, You Are a Star— con ensayos autobiográficos como Vaquerizismo. A lo largo de más de dos décadas, Mario ha sabido articular su formación inicial en comunicación para construir y gestionar su propia marca personal, pivotando entre la industria del espectáculo, la música y los medios de comunicación.