Cuando Hansi Flick comparó a Xavi Espart con Philipp Lahm el pasado mes de marzo no iba de farol. «Cuando lo veo jugar me gusta mucho su confianza con la pelota. Me recuerda a Lahm, que puede jugar de 6 y de 2. Me gusta verlo con el balón y sin él».

Cinco meses después, y tras arrancar la temporada 2026-27 como titular con el Barça ante el Elche, Flick sigue asombrado con él. «Es impresionante, sabe lo que tiene que hacer y es fantástico con la pelota». Espart jugó esta vez como lateral izquierdo, una posición con la que no estaba familiarizado, pero volvió a dejar una actuación consistente.

Ante el Elche, dio una asistencia a Fermín, creó una gran ocasión y sumó un pase clave. Completó el 85% de sus pases, ganó 7 de 11 duelos en el suelo y los tres aéreos que disputó, además de registrar un regate, dos entradas, dos intercepciones, cinco despejes y seis recuperaciones.

Espart es un buen ejemplo de cómo puede marcar la diferencia estar un punto por encima del resto en pretemporada. Pero lo que realmente lo hace diferente es que la jugada siempre mejora cuando pasa por sus pies. El canterano, de la misma generación que Lamine, Cubarsí y Bernal, sabía que este verano tenía la oportunidad de su vida y, tras ganar el Europeo sub-19, renunció a tener vacaciones.

En pretemporada, Flick ya lo utilizó como lateral derecho y como interior, pero en el debut liguero jugó de lateral izquierdo después de que Alejandro Balde se cayera de la convocatoria a última hora. Ante el Elche volvió a competir con la personalidad y, sobre todo, con la naturalidad que siempre ha mostrado desde que puso un pie en el primer equipo.

Xavi Espart apunta al primer equipo del Barça

Xavi Espart, protagonista en el primer equipo del Barça / FC Barcelona

Soluciones para Flick

Con Espart, Flick sabe que puede repetirse un caso como el de Eric Garcia: futbolistas que dan muchas soluciones a sus entrenadores porque su comprensión del juego les permite ocupar varias posiciones. En el caso de Xavi, para entender su momento en el primer equipo hay que recordar su temporada en el Cadete A de Iván Carrasco, donde empezó a jugar de lateral derecho con resultados positivos.

«Recuerdo que en aquella temporada 2022-23 pasó de ser interior o mediocentro a lateral y lo hizo muy bien. Es un jugador con mucha riqueza en su técnica y un futbolista muy inteligente en lo posicional. Sabe ubicarse en relación a lo que está sucediendo. Sus proyecciones ofensivas son más por dentro que por fuera, a través del pase y las conducciones», explicó el técnico a SPORT el año pasado.

Que Espart estaba preparado para el reto del primer equipo ya quedó claro la temporada pasada, cuando le tocó debutar en la recta final del duelo ante el Newcastle, con los ingleses apretando a ritmo Premier. Ese día demostró estar activado desde el primer segundo y preparado para la exigencia de la Champions. En el vestuario, de hecho, hace meses que lo llaman Philipp.

Espart lleva ya tres temporadas jugando como lateral derecho con la camiseta del Barça, pero tiene el IQ de un mediocentro clásico de La Masia. Su lectura del juego le permite generar ventajas constantemente sin necesidad de hacer nada extraordinario. Entiende dónde debe estar, detecta antes que nadie dónde aparecerá el espacio y encuentra soluciones con una naturalidad poco habitual.

Ahí está precisamente su diferencial: no importa tanto dónde juega como lo que es capaz de aportar desde cualquier posición. Porque su fútbol no está atado a una demarcación. Como dice el periodista y analista Albert Blaya: «Espart no es ni lateral ni mediocampista, es jugador de fútbol».