Jasiel Rivero se pone a tiro. El pívot cubano, exjugador taronja, ha recibido el permiso del Valencia Basket para entrenar en pretemporada. Convertido en agente libre después de que el Estrella Roja de Belgrado decidiera no ejecutar la opción de renovación por una temporada más que figuraba en el contrato firmado por el extaronja el pasado verano, quiere seguir en el escaparate de cara a llamar la atención de algún club de nivel.

El poderoso interior está ayudando a los del Roig Arena en pretemporada al estar sin Sako ni Reuvers tal y como adelantó ‘encestando’ y pudo confirmar SUPER. Este mismo lunes, con el equipo en jornada de descanso, está realizando trabajo individual para poder ganar ritmo de competición y ser más atractivo de cara a posibles ofertas.

Rivero aterrizó en Belgrado en el verano de 2025 con un acuerdo de una campaña más otra opcional, pero su etapa en el conjunto balcánico quedó marcada por la mala fortuna. El interior apenas pudo participar después de sufrir una fractura en un metatarsiano del pie durante su debut en la jornada inaugural de la Euroliga frente al Olimpia Milán, una lesión que prácticamente le dejó toda la temporada en blanco.

Jasiel Rivero, en un partido de su etapa en el Valencia Basket, en la temporada 2022-23.

Jasiel Rivero, en un partido de su etapa en el Valencia Basket, en la temporada 2022-23. / acb Photo

Agente libre a sus 32 años

Con la decisión del Estrella Roja, el internacional cubano recupera ahora la libertad para negociar su próximo destino. A sus 32 años, Rivero cuenta con una amplia experiencia en el baloncesto español tras su paso por San Pablo Burgos y Valencia Basket, además de haber vestido la camiseta del Maccabi Tel Aviv antes de recalar en Serbia.

Durante las dos temporadas que defendió la camiseta taronja (2021-22 y 2022-23), Rivero disputó 59 partidos de Liga Endesa, con unos promedios de 10,5 puntos, 4,2 rebotes y 12,1 de valoración. En su segunda campaña dio un paso adelante, elevando sus prestaciones hasta los 11,7 puntos, 4,2 rebotes y 14,4 créditos de valoración por encuentro, consolidándose como una de las referencias interiores del equipo gracias a su eficacia cerca del aro.