El Real Murcia no podrá reforzar su plantilla en el tramo final del mercado de verano por tener suspendidos sus derechos federativos por deudas. Según ha podido saber esta Redacción, el Comité Jurisdiccional de la Real Federación Española de Fútbol, con fecha del pasado 12 de agosto, emitió un fallo por el que los granas, en virtud de al menos una reclamación por impago, no puede inscribir jugadores. A esa fecha, debido a la participación en la Copa Federación, y quizás también alertado por las reclamaciones, que se presentaron en el mes de julio, la entidad ya había formalizado la participación de todos los jugadores que tiene actualmente Sergi Guilló a sus órdenes, siendo el último de ellos el delantero Álvaro Giménez, por lo que todos ellos podrán jugar el próximo sábado el primer partido de liga frente al Hércules en Alicante.
Lo que no podrá hacer ahora el Real Murcia, salvo que salde la deuda por la que le han sido suspendidos los derechos, es inscribir nuevos jugadores. La dirección deportiva que dirige Manolo Sánchez Breis tenía intención de incorporar al menos a un mediocentro con licencia sub-23 para reforzar la plantilla antes del cierre del mercado el próximo 1 de septiembre. Pero si no abona la cantidad pendiente reconocida por el propio club en el dictamen del Comité Jurisdiccional o llega a un acuerdo, se verá ante la imposibilidad de llevarlo a cabo.
Para intentar eludir en este momento ese compromiso de pago, el club argumentó ante la Federación Española que en estos momentos se encuentra inmerso en un concurso voluntario, intentando de esta forma que la deuda pasara a engrosar el pasivo a satisfacer a través del mismo. Sin embargo, el Comité Jurisdiccional señaló que “el hecho de que el club haya sido declarado en concurso voluntario de acreedores no afecta a la competencia de este Comité”, amparándose en una resolución del 5 de diciembre de 2019 dictada en el expediente 47 de la temporada 2019-2020, por la que “no procede archivar como ha solicitado el reclamado”.
Las vías que tiene el Real Murcia para solventar la situación es pagar íntegramente la deuda y acreditar el pago ante el Comité Jurisdiccional, o llegar a un acuerdo con el denunciante y establecer un calendario de pagos. Pero para ello, al estar bajo la supervisión de un administrador concursal, debe ser este quien autorice el pago atendiendo a la necesidad del club de realizarlo para poder continuar con su actividad. Al tener ya la entidad la totalidad de las fichas diligenciadas y necesarias para poder competir en Primera RFEF, el administrador puede entender que no es necesario abonar la deuda y que la misma debe ser incluida en el concurso voluntario. Pero también los granas podrían recuperar sus derechos federativos intentando que el juez del concurso obligue a la Federación Española a levantar el bloqueo, al tratarse de una deuda anterior al concurso cuyo pago individual podría vulnerar las reglas concursales.
Por tanto, al igual que le ocurre al FC Cartagena, que está tratando de solventar cinco denuncias para poder inscribir a los futbolistas, los granas tienen en estos momentos suspendidos sus derechos federativos por deudas.