Su trabajo les ha costado, pero Orlando Luz (1998) y Rafael Matos (1996) pueden sonreír ya cerca de la cima del tenis mundial. En un … agosto triunfal, los brasileños se han impuesto en los dos Masters 1000 que se han disputado, en Montreal y en Cincinnati, y se han convertido en la pareja de moda del tenis mundial, instalados ya en la sexta posición del ránking y con serias opciones de acabar la temporada en el podio. Pocos se acuerdan que hace apenas siete años, en el mismo agosto, los dos se encontraban en San Sebastián empezando a engrasar ese dúo que ahora se ha convertido casi en imbatible. DV estuvo allí.

Ocurrió en la última edición del ITF Futures masculino de San Sebastián, en 2019, justo antes de la pandemia. El torneo se recuperó en categoría masculina en 2016 y el Covid se lo llevó por delante después, aunque en 2025 evolucionó a un W125 femenino de gran nivel. Ese año varios brasileños se apuntaron al cuadro final en Donostia. Estaban instalados y entrenando en Barcelona y aprovechaban el verano para ir torneo por torneo tratando de sumar puntos y ascender en el ránking. Así llegaron en furgoneta hasta la capital donostiarra Orlando Luz, Rafael Matos y otros compañeros como Óscar Gutiérrez o Daniel Dutra da Silva. Formaban un nutrido grupo y se apoyaban mutuamente en los torneos.

Luz y Matos, durante el ITF de Donostia en 2019.

Luz y Matos, durante el ITF de Donostia en 2019.

(Sara Santos)

«Lo estamos haciendo muy bien. Nuestro grupo está viajando y jugando todos los torneos y cada semana vamos ganando algo. Somos un grupo que nos llevamos muy bien. Es duro, ya que los españoles pueden encontrarse con sus familias pero nosotros debemos hacer piña entre nosotros», explicaba en una charla con DV Orlando Luz en uno de los descansos entre partidos y entrenamientos en las sillas del Real Club de Tenis en Ondarreta. Muchos kilómetros se recorrieron ese verano y los sucesivos en busca de esos puntos que les hicieran asentarse y poder vivir del tenis. El de Donostia era un torneo de las categorías más bajas del tenis, el ITF. Por encima están los Challenger, los torneos ATP 125, 250, 500; y los Masters 1000 -al margen de los Grand Slam-. Pero ese verano estuvieron picando piedra en Ondarreta.

Luz fue nº1 Junior

«Quiero sumar en el dobles con mi compañero Rafael Matos que llevamos un tiempo haciéndolo muy bien», explicaba Orlando Luz, seguramente sin pensar en los que siete años más tarde el tenis les tenía reservado. El camino ha sido complicado para ambos, tratando de cosechar también algunos buenos resultados en el cuadro individual para poder tener margen de maniobra en el dobles, y también con experiencias con otros jugadores en esos dúos que no terminaron de cuajar.

Luz además tenía la presión de haber sido número 1 mundial en la categoría Junior, con un país como Brasil tras de él tratando de que fuera el nuevo Gustavo Kuerten. «Hay jugadores que fueron número 1 del mundo junior como yo y ya no juegan a tenis. Lo que quiero es progresar. No puedo fijarme en ser el número 5 o 6 del mundo por haber ganado a Medvedev», señalaba con un poso de realismo después de estar inmerso en un laberinto de lesiones y ver la luz al final del túnel.

Una vez casi aparcadas sus carreras individuales, ha sido por fin este año cuando han comenzado a llegar sus victorias más importantes en el cuadro del doble. Se coronaron en febrero en los torneos en arcilla de Buenos Aires y Santiago de Chile; y tras tropezar en Roland Garros y la gira de hierba, agosto les ha colocado en la cumbre con diez victorias consecutivas en los Masters 1000 de Montreal y Cincinnati.

Luz y Matos, con el trofeo en Cincinnati.

Luz y Matos, con el trofeo en Cincinnati.

«Si dijera que me lo esperaba, estaría mintiendo», señalaba este pasado domingo Orlando Luz tras lograr el título en Cincinnati. «Estamos muy felices de haberlo conseguido. Han sido dos semanas increíbles, logrando dos títulos. No tengo palabras», añadía.

Luz y Matos se han convertido en la quinta pareja capaz de ganar el título de dobles masculino de Canadá y Cincinnati en una misma temporada en la era Open. Los brasileños siguen los pasos de Manson/Teacher (1980), Bryan/Bryan (2010), Dodig/Melo (2016) y Herbert/Mahut (2017). La victoria, además, les permite afianzarse como una de las mejores parejas de la temporada, ascendiendo hasta el sexto puesto del ránking y con un colchón de 900 puntos en las posiciones de acceso directo a las ATP Finals, donde aspiran a clasificarse por primera vez en su carreras. De la furgoneta de Donostia a la cima del tenis en siete años.