Pedro Sánchez ha convocado una reunión del Consejo de Seguridad Nacional este martes, casi un mes después del asalto masivo a la frontera de Ceuta por el que entraron de forma irregular en España decenas de miles de personas, hasta 80.000 según datos … del Gobierno de la ciudad autónoma.
Se trata del máximo órgano encargado de asistir al Gobierno en cuestiones que afectan a la seguridad nacional de España y se reúne de forma bimestral, según sus estatutos, aunque puede hacerlo de forma extraordinaria tantas veces como el jefe del Ejecutivo lo considere necesario. No ha sido así sin embargo hasta ahora en el caso de la crisis migratoria de Ceuta, acaecida los días 30 y 31 de julio.
Habrán pasado más de tres semanas de la entrada masiva de inmigrantes irregulares cuando el Consejo de Seguridad Nacional se reúna de forma extraordinaria para analizar la situación generada en la ciudad autónoma, donde aún permanecen miles de las personas que cruzaron ilegalmente la frontera.
El encuentro tendrá lugar en el Palacio de la Moncloa presidido por Sánchez. De él forman parte una amplia mayoría de los miembros del Gobierno, además de la directora de Seguridad Nacional, la general Loreto Gutiérrez Hurtado, la directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Esperanza Casteleiro, y el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), almirante general Teodoro López Calderón. Por parte del Ejecutivo asisten, entre otros, los ministros de Defensa, de Interior, de Asuntos Exteriores, de Presidencia, de Justicia, de Hacienda, de Transportes, de Industria, de Sanidad, de Economía, de Transformación Digital, de Trabajo y de Ciencia.
La cita tendrá lugar justo antes de la primera reunión del Consejo de Ministros tras el parón veraniego y además coincide con la ronda de comparecencias previstas en el Congreso para que el Gobierno dé explicaciones por primera vez en sede parlamentaria de su actuación en Ceuta. Esta crisis no ha estado exenta de numerosas polémicas respecto a la gestión del Ejecutivo, empezando por la relativa a los avisos previos que dieran los servicios de inteligencia. Grande-Marlaska sostuvo durante días que el Gobierno no había tenido ningún aviso que anticipara la crisis sufrida en la frontera, pese a que se han constatado notas previas del CNI, del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas, del propio presidente de Ceuta e, incluso, de Bruselas.
También el Departamento de Seguridad Nacional ha estado en la diana tras su decisión de apartar a la responsable de comunicación que difundió una nota revelando en los primeros días de la crisis que la cifra de irregulares que había cruzado la frontera superaba un 49.000. Ese dato fue distribuido por el Departamento de Seguridad Nacional en la mañana del viernes 31 de julio y fue reproducido tempranamente por distintas agencias de noticias nacionales e internacionales, desembocando en el cese fulminante de la funcionaria encargada de su difusión.
Quien precisamente no forma parte del órgano es el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, nombrado la pasada semana por el presidente del Gobierno para crear una especie de ‘mando único’ para dar respuesta a la situación que vive la ciudad autónoma.
La gestión de los menores inmigrantes que han cruzado solos a Ceuta ha sido otro de los focos de polémica, tras la intención del Gobierno de trasladar a la Península a 500 niñas llegadas de Marruecos y la exigencia del Partido Popular de que todas las personas que se encuentran en situación irregular sean repatriadas. También los expertos han advertido de un colapso sanitario y de servicios públicos en la ciudad autónoma y el líder popular, Alberto Núñez Feijóo, llegó ayer a reclamar el confinamiento de los inmigrantes.
Caso de Ucrania
El jueves 24 de febrero de 2022, cuando, de madrugada, Rusia invadió Ucrania, Pedro Sánchez sí convocó de urgencia al Consejo de Seguridad Nacional para abordar el conflicto armado que se avecinaba y que todavía dura a día de hoy. El encuentro se celebró a instancias del presidente del Gobierno la mañana de ese mismo día 24, en el Palacio de La Zarzuela, presidido por el Rey Felipe VI.
La forma de proceder entonces por la invasión de un tercer país a otro dista mucho de la forma de actuar del Ejecutivo ahora, cuando el ataque a la integridad territorial ha afectado a nuestras fronteras. Pese a viajar a Ceuta el día después del gran asalto, Sánchez descartó reunir de forma inmediata el Consejo de Seguridad Nacional, aún las múltiples incógnitas sobre el papel que jugaron en la prevención los servicios de inteligencia y los posibles fallos que pudieron cometer.
Ahora, cuando está a punto de cumplirse un mes del inicio de la crisis, coincidiendo también con la vuelta del Gobierno de las vacaciones, Sánchez convoca a este órgano para analizar la situación en la frontera con África. Lo hace, además, de forma extraordinaria, fórmula que le hubiera permitido convocar a sus miembros los días inmediatamente posteriores al ataque fronterizo, aunque ello hubiera supuesto retrasar el inicio del descanso estival o incluso suspenderlo durante unas horas, como sí había hecho otros años.
