A sus 32 años, Georgina Rodríguez es toda una estrella de la moda y del entretenimiento a nivel internacional. No solo acumula millones de seguidores en sus redes sociales, sino que también ha colaborado con algunas de las firmas más reconocidas y cuenta con su propio ‘reality show’, ‘Soy Georgina’, en el que muestra cómo transcurre su vida personal, familiar y profesional.
Sin embargo, antes de convertirse en una de las ‘influencers’ más conocidas, Georgina tuvo que empezar desde abajo: trabajó como dependienta en algunas tiendas de ropa, como Massimo Dutti y Gucci, y fue precisamente en esta última donde conoció, en 2016, al que hoy es su esposo, el futbolista portugués Cristiano Ronaldo; un encuentro que terminaría cambiando por completo su vida.
De la Jaca a Madrid
La suya ha sido una trayectoria marcada por la búsqueda de nuevas oportunidades: «A los 18 años quería estudiar y no podía irme de Jaca [Aragón]. Entonces me llegó una oferta de empleo en un hotel a dos horas y media de Jaca, y mi madre me dejó 100 euros para salir de mi pueblo», contó la ‘influencer’ en 2022 a ‘El País’. Fue así como comenzó a trabajar y a recibir su primer sueldo.
Tras independizarse, se mudó a Madrid y, poco a poco, empezó a interesarse por el mundo de la moda: «Dejé el currículum en Inditex y empecé en Massimo Dutti, pero paseaba a veces por la Milla de Oro y me encantaba ver los escaparates. Cuando entraba a una boutique de lujo, para mí era como entrar en un museo».
Con ganas de aprender inglés y seguir creciendo profesionalmente, decidió marcharse a Reino Unido para trabajar como niñera y a su regreso a Madrid, consiguió un puesto en Gucci, lo que le permitió conocer más de cerca el sector: «Es la moda lo que me interesa, no el lujo, porque lo del lujo es muy relativo. Para mí, lujo también es irme al campo con una sábana a comerme un bocadillo de chorizo», reflexionó.
Una familia de siete
Poco después de tener su primer encuentro con Cristiano Ronaldo en Gucci, volvieron a coincidir en un evento de Dolce & Gabbana y comenzaron una relación que rápidamente se convirtió en una de las más comentadas del mundo del deporte y el entretenimiento.
Fruto de su relación nacieron sus dos hijas: Alana Martina, en 2017, y Bella Esmeralda, en 2022. Pero Georgina también mantiene un estrecho vínculo con los otros tres hijos del futbolista: Cristiano Ronaldo Jr. (2010) y los mellizos Eva y Mateo (2017). De hecho, la propia Georgina ha asegurado en varias ocasiones que considera a los cinco sus hijos y que todos la llaman «mamá».
Esta faceta familiar también se ha podido ver en algunos de sus eventos públicos. En 2020, por ejemplo, Georgina acudió junto a Cristiano Ronaldo Jr. a la Semana de la Moda de Milán, donde ambos ocuparon los asientos de la primera fila durante el desfile de Ermanno Scervino. Asimismo, en una de las imágenes que ha compartido de su boda, celebrada el pasado 11 de agosto, se la puede ver felizmente posando con sus hijos, todos ellos vestidos de Gucci.

La ‘influencer’ Georgina Rodríguez, posando con sus hijos el día de su boda con el futbolista Cristiano Ronaldo. / Instagram/Georgina Rodríguez/Gucci
Su propia marca de ropa
La relación con Cristiano Ronaldo disparó su exposición mediática, pero Georgina supo convertir esa popularidad en una carrera propia. Las redes sociales se convirtieron en una de sus principales plataformas y, con el tiempo, amplió su presencia en el mundo de la moda.
A principios de 2026 dio un nuevo paso al fundar Mimoa, su propia marca de ropa deportiva femenina. Así, la joven que comenzó trabajando en un hotel y pasó por las tiendas de Massimo Dutti y Gucci terminó construyendo una carrera internacional en la que combina moda, televisión, redes y negocios: «Siempre miro los pros y los contras y estudio la situación, pero la verdad es que tengo suerte. Toda la gente que me rodea es muy buena, competitiva y formada, me aconseja muy bien», reconoce la ‘influencer’.