Si el Baskonia buscaba movilidad, energía a raudales y entrega incondicional bajo los aros, está cerca de encontrar semejantes virtudes en la figura de Kenneth … Faried. Según ha avanzado este lunes noche el periodista Chema De Lucas y ha podido confirmar este periódico, la entidad azulgrana se encuentra en negociaciones avanzadas para cerrar la contratación del pívot estadounidense de 36 años y 2,03 metros. En su caso, la aparente talla corta que muestra su carta de presentación se ve compensada con un derroche ingente de despliegue muscular. Por algo es apodado ‘The Manimal’, sobrenombre que se le asignó durante su período de eclosión en la NBA como jugador de los Denver Nuggets.
Nacido en Newark, estado de Nueva Jersey, es estadounidense tanto por nacimiento como por licencia deportiva. Con él, la entidad azulgrana tiene previsto la segunda plaza de extracomunitario mientras se espera al debut de Damion Baugh con República Democrática del Congo y al de Kobi Simmons con Costa de Marfil. Son dos movimientos que permitirán liberar la licencia de ‘extranjero’ que abrirán las puertas a Faried y le permitirán encajar sin estridencias en la plantilla azulgrana. Eso sí, el trabajo de reconstrucción no termina aquí. El Baskonia todavía busca un interior más para apuntalar con cimientos firmes su juego interior.
Sobre el papel, el plan consiste en contar con tres ‘cincos’. Khalifa Diop, también cupo de formación, ya está en nómina, Kenneth Faried está ya en camino y quedaría una última torre más que contratar. Sería una tripleta para sumar a una batería de hombres altos bien surtida en la posición de ala-pívot gracias a la presencia de Tadas Sedekerskis, Rodions Kurucs y Clément Frisch. Faried es el primero de los dos pasos para recomponer la pintura baskonista después de una profunda puesta al día de la cuerda exterior tras la llegada de Damion Baugh, DJ Stewart, AJ Lawson y Chris Duarte y que contará con la aportación a tiempo completo del joven Stefan Joksimovic.
El mercado estival azulgrana, marcado por la marcha de Xevi Pujol al Barcelona y el ascenso de Juan Pedro Cazorla a la secretaría técnica, busca un perfil común de robustez y energía físicas que acompañen a la calidad o el oficio. En principio, se busca una plantilla larga, siempre dentro de los estándares azulgranas, con catorce jugadores, bien armada con cupos de formación y sin excesos en el número de fichas extracomunitarias. Todo, con el objetivo claro de disponer de recursos y alternativas para afrontar una temporada maratoniana en la que siempre surgen contratiempos en materia de lesiones, con el desgaste y la saturación siempre al acecho.
Con Kenneth Faried, el Baskonia busca potencia, hambre reboteadora y la experiencia de un jugador que, a sus 36 años, ha vivido un sinfín de visicitudes a lo largo de una fructífera carrera profesional. El jugador de Newark busca alargar una carrera en la Euroliga en la que ya dejó su impronta la pasada temporada como jugador del Panathinaikos, donde llegó como recurso de urgencia ante los problemas interiores y la ausencia de Mathias Lessort. Faried fue un interior más que cumplidor a las órdenes de Ergin Ataman a pesar de que sus números no brillarán en exceso. Su impacto en el juego interior del plantel ateniense fue patente a pesar de sus 6 puntos, 4 rebotes y 7,5 de valoración media en los 35 partidos que disputó en la máxima competición continental. Un espíritu inquieto y viajero, ha disputado este verano la Liga de Puerto Rico con los Cangrejeros de Santurce.
Con el Panathinaikos, Faried firmó su segundo trayecto en la Euroliga. El primero lo protagoniazó con el CSKA durante la temporada 2021-22, con solo siete partidos disputados antes del estallido de la guerra de Ucrania y la expulsión del club moscovita. Ahora, el Baskonia se cruza en el camino de un jugador que ha sido protagonista de una trayectoria nómada desde su salida de la NBA en el verano de 2019, con paradas en China, Puerto Rico, México, Italia o la siempre socorrida Liga de Desarrollo estadounidense.
Faried prevé encontrar en Vitoria otra puerta de entrada en la Euroliga con el recuerdo de su firme trayectoria en la NBA ya lejano. Su perfil de jugador aguerrido y de sangre caliente quedó perfilado durante su etapa de formación en la universidad de Morehead, donde fue capaz de superar el récord reboteador del mismísimo Tim Duncan en la Division I de la NCAA. Elegido en el número 22 del ‘Draft’ de la NBA de 2011, se enroló en los Denven Nuggets, donde militaría durante siete temporadas para una posterior estancia breve en los Denven Nuggets. En total, 478 partidos disputados en la mejor competición mundial y un campeonato del Mundo ganado en 2014 como integrante de la selección de Estados Unidos.