Durante mucho tiempo hemos aceptado casi sin cuestionarlo que un móvil de gama alta tenía que ser también grande, pesado y estar lleno de cámaras. El iPhone Air nació justo para cuestionar esa idea. Apple no intentó convertirlo en otro Pro ni en un sustituto directo de lo que ya tenía en el catálogo. En su lugar, diseñó un teléfono alrededor de una sensación mucho más difícil de medir, que llevar un móvil grande vuelva a sentirse como algo ligero y cómodo.

Y eso es lo que más ha terminado convenciendo con el paso del tiempo. Cuando lo probamos, ya lo definimos como uno de los dispositivos más impresionantes que habíamos probado, tanto por construcción como por diseño. Y después de haber pasado más de 100 días con él, seguía destacando por lo manejable que resulta y lo diferente que se siente frente a un Pro Max. Ahora hay que sumar un argumento bastante menos subjetivo, porque la versión de 256 GB pasa de los 1219 euros de la tienda de Apple a los 868 euros de esta oferta de Amazon. Una rebaja de más de 300 euros que hace mucho más fácil aceptar las decisiones que Apple tomó para conseguir un iPhone así.

Los 5,6 milímetros del iPhone Air son mucho más que una cifra bonita

Apple lo presenta como el iPhone más fino que ha fabricado nunca. Su grosor se queda en solo 5,6 mm y pesa 165 gramos, pese a mantener una pantalla de 6,5 pulgadas. Sé que sobre el papel un par de milímetros o unas decenas de granos pueden parecer irrelevantes, pero en la mano se nota, y mucho. Llevarlo en el bolsillo frente a un Pro Max es otro mundo. Lo que ha intentado Apple es que una pantalla grande deje de venir necesariamente acompañada por un dispositivo pesado y grueso. La estructura utiliza titanio de grado 5 y buena parte de los componentes internos se concentran en el módulo superior para dejar espacio al resto del dispositivo. El frontal emplea Ceramic Shield 2 y Apple asegura que esta construcción mejora considerablemente la resistencia frente a arañazos y roturas.

La pantalla del iPhone Air es una Super Retina XDR OLED de 6,5 pulgadas. Pero lo realmente importante está en algo que, durante años, Apple reservó para sus teléfonos Pro: ProMotion hasta 120 Hz. También incorpora pantalla siempre activa y puede reducir la frecuencia hasta 1 Hz cuando no necesita mantener una alta tasa de refresco. Es una diferencia que se aprecia al desplazarse por páginas web, redes sociales o simplemente moverse por iOS, porque resulta mucho más fluido que en los antiguos paneles de 60 Hz. El brillo alcanza los 3000 nits y vienen acompañados de un tratamiento antirreflejos mejorado.

Dentro encontramos el chip A19 Pro. Apple podría haber utilizado el diseño del Air como excusa para montar un procesador claramente inferior, pero no lo hizo. El rendimiento está mucho más cerca del terreno Pro que de un modelo básico, algo que en nuestro análisis del iPhone Air quedó reflejado en una experiencia rápida y fluida incluso con tareas exigentes. Viene acompañado de 12 GB de RAM y, en esta versión, de 256 GB de almacenamiento interno.

La principal renuncia del iPhone Air está en su sistema fotográfico. La parte trasera incorpora una única cámara Fusion de 48 megapíxeles. Este sensor ofrece diferentes encuadres y un zoom 2x, pero es verdad que físicamente no encontramos ni un ultra gran angular ni un teleobjetivo dedicado. Después de meses de uso, seguía siendo la única ausencia que echábamos de menos. Es verdad que, si la enorme mayoría de tus fotos salen de la cámara principal, el compromiso será mucho menos importante. Además, la cámara frontal Center Stage de 18 megapíxeles introduce un sensor cuadrado que permite cambiar el encuadre sin tener que girar físicamente el teléfono.

Sé que la autonomía fue la mayor duda cuando Apple presentó este teléfono. Aun así, se anunciaron hasta 27 horas de reproducción de vídeo, así que permite completar sin problemas jornadas normales. De todos modos, si crees que lo puedes pasar mal en este sentido, siempre puedes optar por la batería MagSafe de Apple que nos dará algo más de margen. Además, al tener MagSafe, permite utilizar cargadores, soportes, carteras y otros accesorios magnéticos compatibles. Interesante decir también que el iPhone Air funciona exclusivamente mediante eSIM para aprovechar al máximo el espacio interno y eliminar el alojamiento de tarjeta física.

Como decíamos al principio, el iPhone Air salió al mercado por 1219 euros. Esa cifra lo colocaba en una situación complicada, porque estaba suficientemente cerca de los modelos Pro como para que resultase inevitable preguntarse si merecía la pena renunciar a cámaras y autonomía a cambio del diseño. Ahora está rebajado a 868 euros, son 351 euros menos respecto al precio de lanzamiento. Y este es uno de los productos donde una baja de precio cambia mucho la recomendación, haciéndola más fácil.

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