La vida hay que disfrutarla y en casa de Laura López Castillo lo tienen claro los tres: viajar. «Hemos visitado ya más de 30 países». Cada año decidimos donde ir y allá que vamos. Papá, mamá y ella, que es hija única. Todo para ella «pero tengo muchos primos. Nunca me falta compañía».
El Barrio del Cristo es una rareza geográfica, porque lo comparten Quart y Aldaia. Y hay una comisión de falla en cada uno. Ella está en las dos partes. «Es donde he nacido y donde siempre quiero vivir. Yo vivo en la parte de Aldaia, justo encima de la otra falla. Y la mía está al lado, a cien metros» previo paso por el checkpoint imaginario. «Las dos fallas nos llevamos muy bien. He tenido muy buena relación con su fallera mayor». Ella se fue a la parte del Cap i Casal «porque estaban los amigos de mis padres y porque somos muy fans de la Ofrenda».

Laura Lopez Castillo el 20 de julio de 2020 en Levante EMV / RLV
Fue fallera mayor infantil en 2010 y preseleccionada. «Ya he vivido esto, pero de otra forma». Su trayectoria va ligada a la de su antecesora, Andrea Turégano: «ella fue en 2009 y yo en 2010. Es una de esas de mis amigas de toda la vida y después de aquello pensamos en volver a repetir una detrás de otra. Echamos cálculos y así se hizo: ella en 2025 y yo en 2026. Ambas están pasando también por la vivencia de la preselección.

Así empezó el año de Laura López, que aún no ha terminado / Falla Luz Casanova
Trabajando «a todo tren»
En lo profesional está ya encauzada. «Tengo el Máster de Ingeniería Industrial y trabajo en Stadler», la multinacional ferroviaria. Razón por la que tiene que tomar todos los días la línea Barrio de la Luz-Albuixech. Pero en coche, claro. «Empecé haciendo las prácticas hace tres años y allí estoy. Es un espacio muy acogedor, con 4000 empleados y 400 que estamos en ingeniería». En su día a día «estoy en la planificación, control de costes, ofertas…».

Super foto de Laura Lopez como fallera mayor / Falla Luz Casanova
Sobrina de Nico, el del pabellón del barrio
Defenderá a la falla del Barrio del Cristo con la misma entrega que lo hace con el equipo de baloncesto «aunque con 25 años ya es difícil porque no hay muchos equipos senior femeninos. Pero en el barrio lo tenemos. Además ahí están mis amigas y mi familia. El pabellón está a nombre de mi tío, Andrés Nicolás López Ruiz «Nico» y juego de base y escolta». Si sale elegida quizá no le pondrán un pabellón, pero sí un lugar de privilegio en el casal.