María Albert

24/08/2026

Actualizado a las 16:07h.

La nueva temporada de RTVE comienza con un baile de sillas. Tras la salida de Javier Ruiz rumbo a La Séptima, la llegada de Jesús Cintora a ‘Mañaneros 360’ y la de Gonzalo Miró a ‘Malas lenguas’ también ha provocado cambios en ‘Directo al Grano‘. El encargado de ocupar el asiento junto a Marta Flich será Martín Barreiro, al que ya hemos visto este verano en las labores de copresentador en este mismo espacio.

El meteorólogo es la última apuesta de la cadena pública por las promociones internas: desde 2010 formaba parte del equipo de El tiempo de RTVE y se había convertido en uno de los rostros más habituales de La 1 en información climatológica. Además, antes de convertirse en el presentador del programa vespertino, ya había formado parte del equipo como experto en tiempo.

El salto a la mesa principal junto a Marta Flich es solo un paso más en la extensa experiencia del gallego en el mundo de la televisión. Ya desde antes de su aterrizaje en la Corporación, había trabajado como meteorólogo y presentador de la Televisión de Galicia y también como asesor científico al servicio de la información de la Radio Galega gracias a su extensa formación en la materia.

Sin embargo, aunque ha dedicado casi toda su trayectoria profesional al mundo de los medios de comunicación, lo cierto es que Martín Barreiro estaba llamado a ser un hombre de ciencias.

Fue un niño con muchos intereses en distintas áreas, pero empezó la carrera de Física

Hijo de un matemático, el presentador gallego, de 49 años, mostró desde niño «demasiado interés» en ámbitos muy distintos, lo que le complicó encontrar una vocación temprana. No obstante, en su profesión actual tuvo mucho impacto su infancia.

«En la escuela me gustaban las matemáticas, química, jugar a baloncesto, artes plásticas, tocar la guitarra eléctrica y jugar a detectives», recordó el de Lugo en una entrevista para el Instituto Galego do Talento, en el que habló de su camino hasta encontrar su verdadera pasión, la meteorología.

Barreiro pasó buena parte de su infancia «engullendo novelas de Conan Doyle y del inspector Carvalho», haciendo del mítico Sherlock Holmes su gran héroe. Fue este famoso personaje y su mencionado laboratorio de química casero quien, de hecho, le hizo sentir por primera vez el «cosquilleo por las ciencias».

Animado por sus padres, el meteorólogo comenzó en 1999 la Licenciatura de Ciencias Físicas en la Universidade de Santiago de Compostela.

Tuvo dudas sobre su elección, pero acabó por enamorarse de la meteorología

No fue, sin embargo, un camino fácil para él, que tuvo muchas dudas de si había elegido la formación correcta. «Se trata de una carrera difícil y en varios momentos sentí que yo no encajaba, que me había equivocado», aseguró en este mismo portal.

El presentador ha admitido en alguna ocasión que no empezó Física «con especial pasión, ni desde luego vocación», pero que acabó por enamorarse de la dinámica de fluidos gracias a la pasión de un profesor que «se emocionaba en su deseo por enseñar y lo transmitía» a los alumnos: «Esto me llevó al comportamiento de la atmósfera y a la meteorología. Ahí ya estaba completamente fascinado».

A pesar de estas dudas iniciales, Barreiro acabó terminando la carrera en el año 2003 y se especializó en previsión meteorológica marítima, mundo en el que ya había dados sus primeros pasos. Tras unirse al equpo de la Televisión de Galicia., donde se mantuvo hasta junio de 2010, dio el salto a RTVE, y el resto es historia.

«A veces la pasión no está en donde te la esperas, pero si miras a tu alrededor realmente está ahí. Solo hay que estar dispuesto a moverse, a tomar decisiones y a tener la mente abierta y dispuesta a todo. Porque el primer límite nos lo ponemos nosotros mismos», justificó al hablar de cómo había encontrado su camino en la vida tras años de incertidumbre.