Jon Rahm, que a comienzos de mes conquistó su tercer anillo del LIV golf en Nueva York y el domingo la corona por equipos en … Indianápolis, ha dado carpetazo a la temporada con su futuro por resolver. Tanto es así que el de Barrika podría haber disputado el último torneo del circuito sustentado con fondos públicos de Arabia Saudí. De hecho, cada vez gana más fuerza la posibilidad de un regreso al PGA Tour en 2027. La operación, según medios estadounidenses, llevaría tiempo cocinándose a fuego lento.
Cuestionado al respecto, el vizcaíno ha echado balones fuera. «Tengo muchas ganas de regresar a casa y ayudar a mi mujer, que está muy embarazada, con los niños. Ahora mismo es un tres contra uno y probablemente un cuatro contra uno si contamos al que llegará en octubre. Estoy deseando ejercer de padre durante unos días antes de regresar para disputar el Irish Open. Pero, principalmente, tengo muchas ganas de cortarme el pelo mañana a las diez de la mañana porque lo necesito desesperadamente», apuntó.
La vuelta a los orígenes no le saldría gratis al vizcaíno. Conllevaría una penalización de unos 25 millones de dólares por su marcha hace tres años. Y el peaje económico no sería el único. El vizcaíno tendría que anunciar formalmente, además, su ruptura con LIV Golf y explicar las razones de su vuelta.
No será sencillo
En caso de dar el paso, el de Barrika no tendría garantizado el acceso a los grandes torneos del PGA Tour. Tendría que recuperar parte de los privilegios que disfrutaba antes de marcharse al circuito saudí. La decisión de Jon Rahm puede cambiar de nuevo el golf mundial. El vizcaíno mantiene vínculos con el DP World Tour, donde ya ha resuelto algunos de sus problemas disciplinarios y ha recuperado la posibilidad de competir con regularidad. Todo hace pensar, por tanto, que su futuro podría pasar por el regreso al PGA combinado con una mayor presencia en el circuito europeo.
Rory McIlroy aseguró recientemente que la vuelta del golfista de Barrika al circuito tradicional no será sencilla. El norirlandés se mostró convencido de que jugadores como Rahm y DeChambeau acabarán regresando, pero «las condiciones no serán las mismas que tuvieron quienes aprovecharon programas de retorno anteriores». Koepka fue uno de ellos. Para los próximos jugadores procedentes del LIV, sin embargo, la vía de regreso «será muy, muy difícil», aventuró McIlroy.