Tenedores, cuchillos, fuegos de cocina, enchufes o productos de limpieza son vistos todos ellos como auténticos peligros para los niños y niñas en nuestros hogares. Los más pequeños de la casa, en su afán por descubrir el mundo que les rodea, se arman de valor y se convierten en auténticos exploradores que en ocasiones ponen en riesgo su integridad física sin ser conscientes de ello.
Padres y madres vigilan cada detalle para hacer de sus estancias lugares seguros en los que jugar sin miedo a nada. Pero más allá de los evidentes, la mayoría de las casas esconden algunos peligros que, a simple vista, no se perciben como tal. Los cordones de persianas y cortinas son un ejemplo de ello para niños pequeños y no tan pequeños.
Tal y como recoge el registro de lesiones de la Unión Europea (European Injury Database) cada año, 100 niños menores de 14 años sufren lesiones relacionadas con cordones de persianas y cortinas con la gravedad suficiente como para acudir a urgencias. La Comisión de Seguridad de Productos para Consumidores de Estados Unidos, por su parte, los considera uno de los cinco elementos domésticos más peligrosos. En dicho país cada mes muere un niño de entre 7 meses y 10 años de edad por estrangulamiento con estos cordones, lo que ha llevado a retirar más de 5 millones de persianas o cortinas.
Riesgo de estrangulamiento
Según advierte la Asociación Española de Pediatría (AEP), cuando un niño manipula estas cuerdas, especialmente las interiores, pueden formarse lazos en los que quede atrapado de manera accidental y llegar a sufrir un estrangulamiento.
Diversos incidentes mortales se han producido en situaciones en las que cunas o parques infantiles estaban situados junto a ventanas, dejando los cordones al alcance de los pequeños. En otros casos, los niños han escalado muebles u otros objetos para acceder a las cuerdas. Si el cordón se enreda alrededor del cuello y el menor pierde el equilibrio o cae, puede producirse un estrangulamiento con consecuencias fatales. Por ello, los expertos insisten en mantener estos elementos fuera del alcance infantil y extremar las medidas de prevención en el hogar.
Por ello, es importante considerar si realmente es necesario instalar cortinas o persianas. En caso de que se opte por comprarlas, los expertos recomiendan adquirirlas sin cuerdas y evitar los cordones con bucle, que son aquellos en los que la cuerda forma un lazo cerrado o una anilla continua

Los expertos aconsejan no colocar la cuna, el parque, la cama o la trona cerca de ventanas, ya que los menores pueden exponerse a situaciones de peligro. / ShutterStock
¿Cómo utilizar persianas o cortinas de forma segura?
Los especialistas de la AEP recomiendan sustituir las persianas y cortinas que funcionan con cordones por sistemas sin cuerdas, especialmente en las habitaciones infantiles, para reducir el riesgo de accidentes. Mientras tanto, es esencial mantener todos los cordones fuera del alcance de los niños.
Asimismo, se aconseja no colocar la cuna, el parque, la cama o la trona cerca de ventanas, ya que los menores pueden trepar para alcanzar los cordones o intentar abrir las ventanas, exponiéndose a situaciones de peligro.
Desde la asociación también desaconsejan cortar los cordones como medida provisional. Una manipulación incorrecta puede hacer que una de las cuerdas quede más larga que otra, aumentando el riesgo de estrangulamiento. Además, esta solución puede generar bucles peligrosos que incrementan aún más el peligro para los niños.
Por ello, las recomendaciones apuntan a adoptar medidas definitivas que eliminen por completo el riesgo, retirando los cordones o asegurándose de que permanezcan totalmente fuera del alcance de los menores.