Hublot vuelve a demostrar que la innovación puede trascender la relojería si se mezcla con la historia. La casa ha presentado un nuevo documental que recoge su participación en la misión científica de Anticitera, el célebre yacimiento griego donde se halló, en 1901, el considerado “el primer ordenador astronómico del mundo”.
Este objeto único, que data aproximadamente del año 60 a. C., se considera la calculadora astronómica más antigua que se conoce. Capaz de predecir los movimientos de las estrellas, los eclipses y otros fenómenos celestes con una precisión extraordinaria, demostró un nivel de conocimiento tecnológico muy adelantado a su tiempo.
La expedición, apoyada por la marca desde hace más de una década, reúne a arqueólogos, buceadores e ingenieros en esa búsqueda del “origen del tiempo”, para desvelar los secretos de uno de los hallazgos más extraordinarios de la antigüedad.
El proyecto forma parte del programa Hublot Xplorations, que aporta ingeniería de vanguardia a la investigación arqueológica. Según LVMH, grupo al que pertenece la marca de relojes, los equipos de la firma desarrollan “drones submarinos y tecnologías de detección que ayudan a cartografiar el lecho marino, identificar artefactos enterrados y apoyar a los investigadores”.
Estos drones permiten “detectar con mayor precisión los objetos que aún se encuentran enterrados en el yacimiento”, contribuyendo a la conservación del tesoro histórico en condiciones óptimas.
El documental de Hublot en Anticitera
Anticythère HublotHublot
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El documental, creado junto al divulgador suizo Anil Brancaleoni, fue filmado durante 18 días en la remota isla griega, ofreciendo “una inmersión única en una aventura que combina historia antigua, exploración pionera y tecnología de vanguardia”.
La relación de Hublot con Anticitera se remonta a 2012, cuando la Maison presentó el Hublot Antikythera, un reloj conceptual capaz de reproducir las funciones astronómicas del mecanismo original.
Un año después lanzó el Antikythera SunMoon, una edición única de 20 piezas que incorporaba una versión simplificada y miniaturizada del mecanismo original, en homenaje a esta obra maestra de la Antigüedad. El resultado fue un movimiento con 295 componentes y 7 complicaciones con indicaciones solares y lunares y capacidad para determinar el signo zodiacal teniendo en cuenta la precesión de los equinoccios. Toda una proeza técnica.
Anticitera, una plataforma de investigación
La misión de Anticitera, donde viven apenas veinte personas, también revela la dimensión humana del proyecto, con jornadas de inmersión compleja y sesiones técnicas, que se mezclan en la vida cotidiana de un equipo internacional que trabaja desde 2010 en condiciones difíciles para preservar un patrimonio de valor incalculable.
Más allá del homenaje al mecanismo antiguo, Hublot ha convertido su vínculo con Anticitera en una plataforma de investigación científica, exploración y divulgación. Como señala LVMH, “hoy, esa relación ha evolucionado más allá de la relojería”, consolidando a la maison como un actor inesperado en la intersección entre tecnología, arqueología y cultura.